tag:blogger.com,1999:blog-89702101550101834722009-06-26T13:23:50.451+02:00las Crónicas de MetrópolisLa voluntad de crear es la misma que la de sobrevivir.
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(Viktor Ullmann)J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.comBlogger252125tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-52650187204215626012009-06-26T12:57:00.003+02:002009-06-26T13:23:50.463+02:00El Rey del Soul: Gone Too Soon<div style="text-align: justify;">Si Billie Jean levantara la cabeza le daría un pasmo. Y es que ha sido una noche rara, al menos para mí, quizás de esas en las que suceden cosas que uno siempre recuerda, de las que miras atrás y sabes qué hacías aquel día a aquella hora. No he dormido bien, daba vueltas en la cama y todo el tiempo me venía a la cabeza lo mismo: Michael Jackson (musicalmente hablando, ¿eh?). Una canción detrás de otra sonaban ahí, desde los grandes clásicos como <i>Thriller</i>, <i>Off The Wall</i> o <i>Man in The Mirror</i> hasta pequeñas joyas como <i>The Lady in My Life</i> y <i>Pretty Young Thing</i>.<br /><br />Aunque ahora lo escucho en <i>Remember the Time</i>, y no lo acabo de creer. Temas como <i>Thriller</i> tienen ya 27 años y son todo un icono de la música moderna. Y visto ahora, con la que está cayendo musicalmente, sabe a gloria ver como ese <span style="font-style: italic;">Thriller</span>, o los <span style="font-style: italic;">Rock With You</span> y <span style="font-style: italic;">Off The Wall </span>fueran éxitos merecidos a pesar de tener una calidad enorme, sí, lo digo bien, a pesar de la calidad. Son todo un reconocimiento a la buena música, a un trabajo hecho con el rigor y a la calidad musical y de producción que hoy en día se echan tan en falta en la música moderna.<br /><br />Y es curioso que Jacko haya vendido hasta el momento 750 millones de discos. Es el artista que más éxitos ha tenido, con más números uno y el que más de todo ha conseguido, habiendo sido el artista de color (de color negro para ser exactos) con peor voz que he oído nunca. Sí, porque Michael Jackson ha sido un cantante negro atípico: ni se distinguió por una voz espectacular ni por ser todo lo negro que hubiéramos deseado. El ejemplo vocal está en el final de S<span style="font-style: italic;">he's Out of My Life</span>, el del color de su piel salta a la vista.<br /><br />Aunque es verdad que musicalmente ya estaba muerto desde hace bastantes años, hay que reconocer a Michael que haya compuesto o interpretado canciones de esas que no deberían ser versionadas nunca, y pienso sobre todo en <span style="font-style: italic;">Billie Jean</span>, cualquier otra versión diferente a la suya no es <span style="font-style: italic;">Billie Jean</span>. Pero siendo justos, y quizás porque la cabra tira al monte, hay que dar un gran valor en la obra de <span style="font-style: italic;">Jacko</span> a Quincy Jones. Sinceramente creo que sin la producción y batuta de Quincy Jones no hubiera sido quien ha sido ni hubiera alcanzado las ventas que ha alcanzado.<br /><br />Los tres discos que Quincy produjo para Jackson le lanzaron ya definitivamente: <span style="font-style: italic;">Off The Wall </span>(para mí su mejor disco), <span style="font-style: italic;">Thriller</span> y <span style="font-style: italic;">Bad</span> fueron las tres joyas que moldeó Quincy Jones junto a grandes letristas como Rod Temperton, Steve Wonder, James Ingram y, desde luego, el propio Michael Jackson. Pero todo eso hubiera quedado en nada sin la colaboración de algunos de los mejores músicos de sesión americanos del momento como Paul Jackson, Ndugu Chancler, Louis Johnson, Steve Lukather, Dean Parks, etc...<br /><br />La suma de todos esos factores creo un monstruo que se encumbró hasta tan alto que ya no supo gestionar un éxito que lo superó emocionalmente. Desde que <span style="font-style: italic;">Bad</span> salió al mercado, y quizás porque terminó su relación con Quincy Jones, ya nunca recorrió la misma senda del éxito por la que se había paseado todo aquel tiempo. Ese camino de rosas se convirtió en uno de espinas para él y las noticias que llegaban desde <span style="font-style: italic;">Neverland</span> ya nada tenían que ver con la música. A pesar de ellos aún sacó al mercado <span style="font-style: italic;">Dangeorus</span>, que sin ser un gran disco, era aceptable, quizás también por haber contado con el gran productor soul Teddy Riley.<br /><br />Su último disco, <span style="font-style: italic;">Invincible</span>, deberían haberlo llamado <span style="font-style: italic;">Infuméibol </span>(aunque se salva alguna cosilla, eso sí) porque es muy malo. Mucha electrónica y muy poca voz; a pesar de seguir rodeado de grandes talentos, ya no levantaron una carrera musical hundida. <span style="font-style: italic;">Invincible</span> fue el testamento musical de Michael Jackson que apenas se vendió en el mundo, cosa que, por otra parte, tampoco es indicativo de nada. Pero cuando ya parecía que renacería de sus cenizas musicales, que no de las otras, se sacó de la manga una gira de 50 conciertos y 1 millón de entradas con los que pretendía pagar algunas de las deudas que le perseguían desde hacía tiempo.<br /><br />Pero esa gira ya no pagará esas facturas. Seguramente muchos de los fans guardarán esas entradas sin romper porque serán de un valor incalculable en el futuro. Seguro que en unos años multiplicarán su valor y en el eBay de turno se venderán como las entradas de los conciertos que Michael Jamás pudo ofrecer. Serán la muestra de unos fans que adquierieron más de 100 millones de discos de <span style="font-style: italic;">Thriller</span> en una época en la que el mundo ni estaba tan globalizado como ahora, ni había la promoción que hay ahora.<br /><br />Pensaba yo que incluso hasta los papás de los nenes a los que Michael gustaba acunar y dar cariño en las frías noches de invierno de Los Ángeles guardarán un buen recuerdo del ídolo más descolorido; sí, hablo de esos padres que a pesar de conocer los antecedentes del cantante, dejaban ir a sus nenes a jugar a médicos y enfermeras con él. Todo fuera por un pellizquito en sus cuentas bancarias con los que Michael tuvo que callar (que no cerrar) algunas bocas para que no destrozaran más su lamentable imagen pública.<br /><br />Aunque eso no será lo único que veremos en un futuro próximo, están por llegar aquellos que lo hayan visto en un pueblecito de Iowa caminando en solitario, o aquellos que dirán que no murió de muerte natural, y se rodarán películas con su vida, se dirán cosas que serán mentira o medias verdades, se escribirán libros, se dirá que le gustaban más los niños blancos que los negros de color negro, se hablará de él en tertulias, sus hijos cuando vean la pasta se darán de hostias por un puñado de los dólares de papá, subastarán la cámara de oxígeno en la que dormía para alargar su vida (muy útil, sí señor) y, en resumen, pasarán todas esas cosas que hacen que alguien se convierta en un mito.<br /><br />Pero es que los mitos tienen que ser así, con luces y sombras, porque eso es lo que les hace diferentes al resto de mortales, es lo que los convierte en fenómenos de masas. ¿A alguien le importaría un mito que no tuviera esos pequeños claroscuros? ¿y uno que no tuviera excentricidades? Seguramente no, porque serían aburridos, por eso Michael lo tiene todo para alcanzar el estatus de mito desde ahora y para siempre. Pero eso sí, quizás el rey del Soul (como me gusta a mí llamarlo) se marchó demasiado pronto, igual ya no hubiera ofrecido nada musicalmente interesante, pero quizás sí, quién sabe. Como decía una de sus canciones: <span style="font-style: italic;">Gone Too Soon</span>.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-5265018720421562601?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-90498163775963012712009-06-11T15:50:00.002+02:002009-06-11T15:52:44.975+02:00The Familia Cebolleta Goes to London<div style="text-align: justify;">Ahí vamos, porque la segunda edición de <i>Los Viajes de la Familia Cebolleta</i> arranca esta misma tarde y está que arde. Sí, resulta que como el año pasado en Praga lo pasamos tan bien, no tuvimos suficiente y mantuvimos la calma tras 5 días en familia, sin matarnos, insultarnos ni nada, este año repetimos. Esta vez el destino escogido es Londres, para mi gusto una de las mejores ciudades de Europa, si no la mejor. Y es que es una ciudad que tiene de todo y más.<br /><br />O sea, que en esta segunda edición la idea va a ser más menos la misma que en la primera: no acabar tirándonos los trastos a la cabeza tras estos días de "descanso" por tierras británicas. Además, y si se tercia, ir a ver a la reina de Inglaterra, que me han dicho que está muy desmejorada cuando se acaba de levantar. A ver si la pillamos en palacio, que ésta no para quieta.<br /><br />En esta edición, además, aumentamos el número de Cebolletas, porque si el año pasado fuimos 8 a Praga, este año vamos 8 pero volvemos 10. No, no es que alguna vuelva embarazada, es que algunos vuelan mañana porque irse hoy mismo hubiera sido un exceso de confraternicación familiar, y tampoco es eso, lo nuestro es vicio, lo reconozco.<br /><br />En esta edición, nuevamente, se me lleva exclusivamente por dos motivos: ser un Cebolleta con carnet más y medio hablar inglés. Sí, como aquí los progenitores saben de inglés lo que yo swahili, me han contratado por 0 euros para realizar todas las gestiones habidas y por haber frente al siemple amable y hospitalario pueblo británico, que siempre nos ha tenido a bien y nos ha tratado con tanta estima a los españoles. Y todo en la lengua de Chéspir, aunque lo que no saben ellos, mis progenitores, es que lo de Praga era una cosa y lo de Londres va a ser otra muy distinta.<br /><br />Y es que el inglés de praga se entiende porque ellos quieren hacerse entender, pero el inglés de Londres (o de cualquier otro lado de la islita esa) no tiene la menor intención de hacerse entender y te dice que ellos hablan tal que así, por lo que o pones el oído en modo UK o que te vayan dando brother. Así son ellos. Por tanto veremos qué pasa, qué nos dan de comer y cómo llegamos a los sitios. Yo, por si acaso, ya les he hecho firmar un descargo de responsabilidad en lo referente a comidas, direcciones y demás trámites burocráticos.<br /><br />También he avisado la familia que cuidadito al cruzar la calle, que aquí los coches (como casi todo) vienen al revés. En el suelo ya te lo indican, pero a veces hasta que no estás encima del capó del coche no ves que donde tenías que mirar era al otro lado, que no estás en tu pueblo; así que bueno, espero que en ese aspecto no haya problemas. Lo mismo que con la compañía de vuelos Ryan Air, que es una verdadera mierda con motores y asientos. A ver por qué conceptos nos hacen pagar ahora después de casi regalarnos los billetes.<br /><br />Ah sí, en el Hotel están avisados de que llegaremos pasadas las 12 de la noche, espero que lo tengan en cuenta, que si no ya verás tú qué gracia a esas horas buscar cobijo. En fin, sea como sea, y pase lo que pase, la Familia Cebolleta goes to London esta noche con la intención de pasarlo de maravilla, hacer muchas fotos, vídeos (para todos los públicos), y "descansar" haciendo turismo con en familia, si es que eso se puede hacer. Y aunque ésta será mi quinta o sexta vez en Londres tengo tantas ganas de pisar la ciudad como si fuera la primera vez. My God.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-9049816377596301271?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-82353315444651654312009-06-09T23:25:00.003+02:002009-06-09T23:30:05.739+02:00Las Crónicas de Chicago 5<div style="text-align: justify;">Una vez las chaquetas cubrieron nuestras carnes ya empezamos a ver las cosas con otro color. El frío no fue un problema, así que cogimos uno de los varios autobuses que recorren Michigan Avenue y nos dirigimos hacia el sur para acercarnos a Millenium Park. Quizás ese fue uno de los puntos arquitectónicos más curiosos de nuestro viaje. Y es que no siempre lo antiguo tiene por qué ser lo más bonito en cuestión arquitectónica. El Millenium park reune dos de los elementos más interesantes de la ciudad de Chicago.<br /><br />Pero de las dos cosas, para mí, quizás la más espectacular y futurista fue la <a title="Cloud Gate" target="_blank" href="http://www.millenniumpark.org/artandarchitecture/cloud_gate.html" id="lie.">Cloud Gate</a>. Una especie de burbuja elíptica y metálica de 110 toneladas de peso que era de un plateado eléctrico que deformaba todo lo que se reflejaba en ella de una forma muy especial. Era como una gran masa de mercurio líquido que se hubiera quedado allá estática. La verdad es que verla al atardecer nos encantó y nos hicimos fotos en todas las posturas y posiciones posibles permitidas por las leyes del estado de Illinois.<br /><br />Siguiendo a la Cloud Gate llegamos en pocos pasos al <a title="Jay Pritzker Pavilion" target="_blank" href="http://www.millenniumpark.org/artandarchitecture/jay_pritzker_pavilion.html" id="s9:0">Jay Pritzker Pavilion</a>, un lugar que si no fuera por el nombre ese tan raro sería perfecto. El lugar es una esplanada para realizar conciertos con un escenario al fondo diseñado por Frank Gehry, el mismo que diseñó el museo Guggenheim de Bilbao. Tiene el mismo estilo, con las placas metálicas, las formas extrañas y un algo que hipnotiza. En resumen, precioso. Ah, eso sí, me gustaría a mí ver los conciertos al aire libre en pleno invierno en esta ciudad, cuando los termómetros tocan fácil los 20 grados bajo cero. En fin...<br /><br />Lo que también me impresionó fue una placa conmemorativa que vimos que decía que Millenium Park era un regalo del alcalde de Chicago a la ciudad. Coño, pensé yo, esto es como si tu mujer coge tu VISA y se va a la tienda de abajo de casa y te compra un Patek Philippe (¿te has quedado?). Sí, claro, el regalo super bien, pero es que los estás pagando tú, leche, así ya se puede. Cierto es que podría habérselo gastado en vino y señoras de mal vivir que ríen y fuman, pero bueno, para regalos así ya me contarás. Lo suyo es que hubiera llegado un día a la oficina con un buen fajo de billetes de a dólar y que los hubiera gastado en el parque en cuestión. Pero bueno, los políticos son así.<br /><br />Como en nuestra guía de Chicago vimos que había un restaurante de cocina catalana, <a title="Mercat a la Planxa" target="_blank" href="http://www.mercatchicago.com/" id="w64o">Mercat a la Planxa</a>, muy cerca de Millenium Park decidimos pasarnos un momento a ver qué tal pinta tenía el lugar en cuestión. Y oye, super bien, el sitio así de diseño y muy bonito, pero no nos quedamos porque era muy pronto para cenar y porque aquí de cocina catalana voy bastante servido, pero la verdad es que hubiera sido un puntazo para morirse de la risa haber comido calçots en pleno Chicago de los gangsters. Qué fuerte!<br /><br />Y como la tarde y nuestras fuerzas tocaban a su fin, decidimos coger el enésimo autobús por Michigan Avenue hacia el norte para dirigirnos de nuevo al hotel a cambiarnos, a descansar un rato y a disfrutar de una cena de verdad, que el brunch lo teníamos a la altura de lo tobillos, vamos, que era historia. Así que nos duchamos, nos pusimos guapetones quitar el hipo y nos fuimos a la aventura por Rush Street hacia el norte, a ver qué veíamos, y tras 17 dudas y cuatro intentos de cena frustrados, dimos por casualidad con aquel lugar.<br /><br />Un poco más allá de Oak Street y antes de llegar a Mariano Park, un bonito parque con un feo nombre, vimos un steakhouse que tenía buena pinta y como el estómago apretaba dijimos ¿y por qué no, coño?. <a title="Gibson's" target="_blank" href="http://www.gibsonssteakhouse.com/" id="x5bl">Gibson's</a> era un lugar para comer buenos pedazos de carne, de esos al estilo americano, claro. Los trozos iban desde grandes hasta inmensos. El camarero, un tipo con la cara perfecta para salir en una película del Chicago de los años 30, nos trajo una bandeja y mientras nos iba explicando los tipos de corte y el peso y todo, nos iba enseñando con trozos de carne qué era cada cosa. Y suerte, porque no veas el tío a la velocidad a la que iba.<br /><br />Las carnes estaban ya feas de tanto sobarlas, pero el objetivo era el que quería nuestro camarero, dejarnos acojonados con aquellos pedazos de carne. Yo al final me decidí por un solomillo de ternera pequeño (que para mí ya era grande) con las mejores patatas fritas que me he comido en mi vida. Dios, he soñado varias veces con aquella mezcla de solomillo y patatas, las he visto aparecer en mis sueños en una mesa, los platos bien juntos, y justo cuando les voy a hincar el diente me despierto y me quedo con las ganas. Pero claro, el que quiere solomillos tiene que pagarlos, así que me tocó dejar sobre la mesa los 50 dólares de rigor por el solomillo, las patatas, las taxes y la tip de los cojones, lo que viene siendo una cena USA.<br /><br />Y con la barriga bien llena nos fuimos de vuelta al hotel para morir directamente sobre el lecho king size mientras veíamos un poco la tele y pensábamos en qué íbamos a hacer al día siguiente, porque lo más importante de la ciudad estaba visto para sentencia. Una de las cosas por acabar de ver era el Navy Pier, así que tal como nos duchamos y dejamos las matelas en la consigna del hotel nos fuimos a conocer, bajo un cielo encapotado, el famoso Navy Pier. Que no era más que el clásico centro de diversiones hortera de las pelis americanas, con su noria y eso, en donde siempre se pierden los críos y los rapta el malo de la peli. Vamos, que si no lo hubiéramos visto tampoco hubiera pasado nada.<br /><br />Y ya con eso y un bizcocho, nos volvimos poquito a poco hasta el hotel. Sacamos unas fotos del entorno, para recordar dónde estábamos ubicados, y recogimos las maletas para dirigirnos al aeropuerto O'Hare de la misma manera en la que habíamos llegado hasta la ciudad: en transporte público, como tiene que ser. Milagrosamente nuestro vuelo de American Airlines no estaba retrasado, así que tras el despelote clásico, el paso de seguridad de turno y la espera de rigor en el aeropuerto, nos embarcamos de nuevo con rumbo a los mayamis, que el calorcito (y una tormenta de pelotas) nos esperaban pasadas las 12 de la noche.<br /><br /><br /></div><div style="text-align: center;">The End<br /></div><div style="text-align: justify;"><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-8235331544465165431?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-71692450079496753472009-06-08T22:08:00.002+02:002009-06-09T10:34:46.733+02:00Las Crónicas de Chicago 4<div style="text-align: justify;">La entrada en The House of Blues no es demasaido espectacular, pero una vez dentro, el colorido del lugar sí lo es realmente. Bueno, se podría decir que está entre espectacular y un poco hortera. El colorido es excesivo para mi gusto, pero bueno, diseños a parte la verdad es que el local es uno de los templos musicales de Chicago y por eso en la entrada uno puede ver a los grandes maestros del Blues: John Lee Hooker, BB King, Eric Clapton, y muchos más. Por ese motivo nos dejamos seducir por el Gospel Brunch del House of Blues.<br /><br />Por si alguien no lo sabe, el brunch es la comida esa tonta que está entre pinto y valdemoro, o sea, en tierra de nadie; una mezcla entre el breakfast con el lunch, o sea, del desayuno con la comida de toda la vida. Y añadido a eso y bien condimentado por la cultura americana, un grupo de Gospel de los de verdad, de esos que ves que son todos negros y no hay ninguno pintado para parecerlo, y de esos que todos cantan bien, no como los que se ven por aquí que piensas que qué habrá tenido que hacer aquél para que le dejen cantar en el coro.<br /><br />El Gospel brunch en cuestión consistía en un "salvese quien pueda y mariquita el último" de 45 minutos en los que los asistentes teníamos que conseguir ponernos de comida como si fuera nuestra último banquete antes de ser ejecutados por inyección letal. Por el local habían distribuidas mesas llenas de comida que las hordas de americanos de Arkansas atacan en familia sitiando zonas estratégicas y aniquilando todo lo que se les pusiera de por medio, si tenía grasa mejor que mejor.<br /><br />Así pues, tras comer como cerdo y tras sus 45 minutos de rigor salió el coro de tropecientosmil negratas de los de verdad a cantar como los ángeles. Dios, qué voces, qué alegría y qué canciones, brutal. Excepto un elemento que nos despistó por su vocecilla de eunuco y no supimos de que pie calzaba, el resto eran todos hombres. Yo reconozco que no conocía más que una canción, la impresionante Down By The Riverside.<br /><br />Entre tema y tema el jefe de la banda empezó a hacernos levantar, que si levanten la mano las chicas y el pie los chicos, que si <i>uh uh uh, ah, ah ah</i>, y bueno, lo típico para hacernos bajar el atracón de colesterol que nos habíamos metido entre pecho y espalda. Y claro, entre <i>uuuhs </i>y <i>aaahs</i>, y que si by the riverside y eso, el tipo nos dijo que a la salida vendían su DVD y que si lo comprábamos por la gloria de Dios y de su cuenta bancaria. Pero yo paso de DVDs, que luego ni los veo ni funcionan aquí en mi pueblo, así que goodbye amigo. Ah, eso sí, mi camiseta del House of Blues sí la compré, que a eso sí le doy uso.<br /><br />Y cuando salimos del antro en cuestión nos pegó tal hostia el frío que decidimos ir precisamente by the riverside de vuelta al hotel a abrigarnos como buenamente pudimos. Así que empezamos a echar capas de camisetas al asunto y salimos a nuestra siguiente actividad: un precioso paseíto en barco por el río, el tour de la arquitectura. Tras una hora de espera al rico sol de Chicago, que nos sentó de maravilla, y tras 22$ bien gastados, confiamos nuestras vidas al experiementado capitan de los Wendella boats.<br /><br />Y ese señor, con su barquito, nos hizo un precioso recorrido por el río que cruza una parte de la ciudad mientras una americana de América nos iba dando la lata con historias del Chicago de Al Capone y los suyos, del Chicago Tribune y que Donal Trump y todo eso. Yo, como siempre cuando me van con prisas, no entendí la mitad de lo que dijo la amiga, sobre todo porque además con el aire helado que se movía por el río me estaba quedando congeladito. Pero la verdad es que la pulmonía, la gripe porcina y el constipado valieron la pena; la arquitectura de la ciudad es una maravilla para degustarla subido a un barco que no se hunda.<br /><br />Los 90 minutos que duró el trayecto dieron para mucho y lo pasamos genial, pero al final ya queríamos que acabara el martirio chino, así que cuando terminó nos fuimos directos a Michigan Avenue, y en el Nordstrom que daba a nuestro hotel aprovechamos las rebajas del Memorial Day para hacernos con unas prendas de abrigo que sumar a las pocas que llevábamos puestas. En Miami, con sus 30 grados y su humedad de chiste, todavía se ríen cuando nos vieron aparecer con aquello puesto. Pero, para nuestra defensa, diré que el aire acondicionado en ese aeropuerto lo conecta un esquimal hijoputa. En fin...<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-7169245007949675347?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-54051653000167490942009-06-06T02:22:00.003+02:002009-06-06T02:27:42.203+02:00Las Crónicas de Chicago 3<div style="text-align: justify;">Llegados al hotel por la tarde ya nos habíamos decidido a comprar algo de ropa de apoyo, porque el airecillo se iba haciendo más fresquito conforme pasaban las horas, sobre todo al caer el sol. Con esa estampa, y como lo teníamos a tiro de piedra, nos acercamos a ver el precioso edificio que tiene en la misma Michigan Avenue el diario Chicago Tribune. Y aunque desgraciadamente no se puede visitar nos pareció precioso, con un hall con techos de madera y un exterior muy curioso de estilo neo gótico que data de 1925.<br /><br />Una de las cosas curiosas de este edificio es que se le han ido añadiendo piedras de algunos de los lugares y edificios más emblemáticos del mundo, como Notre Dame, la Muralla China, el muro de Berlín, etc... Incluso una piedra proviniente de la luna está en ese edificio. Y bueno, la de la luna bien, que es de todos y para lo que sirve pues me parece bien que se lleve uno las piedras, pero me pregunto cómo conseguirían esta gente las otras piedras. Conociendo cómo van las cosas hoy día, no quiero ni pensar en cómo llegaron hasta el Tribune.<br /><br />Justo después de ver ese precioso edificio, y sólo dándonos la vuelta, tuvimos ante nuestras narices el edificio Wrigley, lugar donde la marca Wrigley tiene su cuartel central y que data de 1920. Un edificio sur, unido por un angosto pasillo a bastantes metros del suelo (en la planta 14), fue construido unos años más tarde. Lo más curioso del caso es que el edificio central, el primero en ser construido, fue diseñado inspirándose en la Giralda de Sevilla. Francamente desconocía el hecho, y al buscar por internet imágenes de la Giralda no hay duda de que el edificio Wrigley tiene un parecido considerable.<br /><br />Ah, eso sí, lo que está feo es no regalar chicles en la entrada. Hombre, digo yo que es el cuartel general de la marca les deben salir los chicles hasta de debajo de las alfombras, ¿no?, pues nada, ni uno nos dieron los muy tacaños. Yo con lo que sí me hice las mil y una imaginaciones es con el pasillo aéreo que enlaza los dos edificios por el piso 14. No sé, me recordó al que se rumoreaba que unía el colegio de curas con el de monjas de mi barrio, sólo que por el aire. Supuestamente aquel era para salir escapando por si pasaba algo durante la guerra, pero todos sabemos que por ahí corrían los curas persiguiendo a las monjas con apenas unas pantuflas y un gorro de dormir.<br /><br />Y de ahí ya a descansar para salir a cenar, aunque bueno, supuestamente, porque tras la parada técnica en el hotel y el baño (sí, ¿qué pasa?, en Chicago hay mucha agua) nos quedamos literalmente muertos en la cama y cuando nos despertamos a media noche lo más cercano a comida estaba en el minibar de la habitación y estaba totalmente prohibido coger nada de esa nevera maldita, que con esos precios, a la fuerza la carga el diablo.<br /><br />Sin darnos cuenta pasó la noche y empezó un nuevo día en Chicago. Como suelo hacer siempre que voy de viaje, lo primero que hago por la mañana antes de perder peso es sacar la cabecita por la ventana para ver si el día de turismo acompaña o está fea la cosa. Y ese día, tras los cristales de la habitación del hotel, francamente tenía buena pinta: sol y un cielo azul, así que decidimos que si los americanos caminaban en pantalones cortos y sandalias nosotros casi podíamos hacer lo mismo, así que ni cortos ni perezosos no pusimos pantalones largos y camisetas de manga corta para dirigirnos al brunch del House of Blues.<br /><br />Yo en cuanto salí a la calle ya vi que el error iba a ser monumental. El problema de viajar con un solo suéter es que, si hace frío, en las fotos siempre sales con lo mismo, y eso es muy pobre, así que en cuanto pisamos Michigan Avenue y caminamos por la sombra para ir hacia el House Blues tuvimos una tranmisión de pensamientos y en aquel momento supimos que pasara lo que pasara cuando saliéramos del brunch nos íbamos directos a comprar alguna cosa de abrigo que echarnos a nuestros cuerpos serranos.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-5405165300016749094?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-81261205685754698422009-06-02T19:06:00.002+02:002009-06-02T19:08:36.405+02:00Las Crónicas de Chicago 2<div style="text-align: justify;">Ya con la barriga bien llena salimos de nuevo a pasear por la ciudad en dirección norte. Eran algo más de las 3 de la tarde y aunque el sol aún brillaba con fuerza notamos que el airecillo iba ganando en frescura, el puñetero, pero de cualquier forma seguimos para delante sin decidirnos a comprar abrigo todavía. Y sólo unos metros más allá, y si llegar a dejar en ningún momento Michigan Avenue, se erigió imponente y metálica la Hancock Tower. La impresionante vista nos hizo detenernos y mirarla como se mira a un monumento: de arriba a abajo y de abajo a arriba.<br /><br />Era realmente impactante ver desde el suelo el edificio que le ha dado el sello al skyline de Chicago. La Hancock Tower es negra, metálica y con el estilo industrial que tiene la misma ciudad, y mide "sólo" 443 metros incluidas sus antenas (llamadas también "los palos esos" o "las cosas esas"). El observatorio se halla en la planta 94 (a más de 300 metros), a la que se tardan sólo 40 segundos en llegar ya que la torre posee los ascensores más veloces del país. Definitvamente no me gustaría trabajar ahí dentro subiendo y bajando torres todo el día, los fallos a 300 metros acaban mal.<br /><br />Una vez bordeado el edificio compramos la entrada "Sun and Stars" admirados de que no hubiera mucha cola para acceder al observatorio, o sea, maravilloso. Así como en el Empire State las colas son kilométricas, aquí esperamos apenas unos minutos. Si alguien está perdiendo el tiempo leyendo esta crónica de Chicago le diré que no deje de comprar la entrada "Sun and Stars", por sólo 4 dólares más, o sea, 19 de nada, te da la posibilidad de subir a admirar Chicago de día (sun) y de noche (stars); he ahí el truco. Y vale la pena, sin duda.<br /><br />Y tras la colita y hacernos la típica foto trucada que luego te quieren vender los amigos con el lago detrás de día y de noche subimos en el super ascensor hasta la planta 94. Si la vista desde abajo quita el hipo ni os cuento lo que quita desde arriba. A más de 300 metros de altura la perspectiva de Chicago es distinta e impactante, porque uno lo ve todo minúsculo y se siente con la capacidad de tenerlo todo al alcance de la mano. Aunque quizás lo más curioso fue ver la inmensidad del lago Michigan, que desde la altura parecía un auténtico mar.<br /><br />Recuperados ya de la emoción y con los pies en tierra firme de nuevo seguimos andando hacia el norte de la ciudad con la mirada puesta en Lake Shore Drive y como era de esperar también nos encantó. Esa es la zona en donde la gente corre, hace deporte y, siguiendo unos metros más, se bañan en la playa que hay frente a Lake Shore Drive. Hombre, yo igual me bañaría, no lo sé, pero digo yo que el agua de un lago debe estar medio asquerosa, y más delante de una gran ciudad como Chicago, así que bueno, quizás en pleno verano con el calor dando por saco me atrevería a bañarme en el lago Michigan, pero así de buenas a primeras y estando más o menos limpito no creo que metiera más que un pie y medio.<br /><br />Como el sol de tarde nos acompañaba por ese camino no pasamos frío. De hecho, en la pequeña playita oval que se forma frente a Lake Shore Drive (en la que si no hay vigilantes/as de la playa no se puede uno bañar) había una auténtica marabunta de personas tomando el sol y disfrutando de un precioso día de primavera. Imagino que con el frío que debe pegar aquí en invierno cuando llega el solecito esta gente se deben tirar a la playa y a los parques en cuanto pueden.<br /><br />Y siguiendo Lake Shore Drive llegamos hasta una especie de barco en el que la juventud local gastaba su día de fiesta y los dólares que llevaban en el bolsillo ante una banda más que decente que cantaba para un respetable que parecía borracho o enajenado por el exceso de sol de mediodía. Supuestamente aquello era como si estuvieran en Costa Azul francesa. Sí, igualito. Después de estos días he aprendido que los americanos tienen una facilidad absoluta para buscar parecidos a todo lo que tienen con lo europeo.<br /><br />En fin, que cuando vimos a las hordas de jóvenes (y no tan jóvenes) cerveza en mano sentimos el pánico en nuestra piel. Mis sospechas quedaron confirmadas cuando el grupo empezó con el tema central de la película 9 Semanas y Media. Ahí una señora, que debía tener varios hijos pero poca vergüenza, agarró la barra que sujetaba el micro del cantante y empezó a contonearse excitada por el sonido de las notas de tan ardiente película. Como si estuviera sola en el lugar subió y bajó la barra mientras su marido la miraba sonriendo en vez de decirle "Nena, que haces el ridículo". Y bueno, el resto pensó eso más o menos, porque a mi derecha vomitaron tres, y a mi izquierda se marearon cuatro. Nosotros, por si acaso, salimos a toda prisa, que aún quedaban muchas cosas por ver en Chicago.<br /><br />Habiendo escapado del erotismo trasnochado de aquella dama de mediana edad seguimos paseando por Lake Shore Drive ya buscando alguno de los varios autobuses que escapaban de las orillas del lago para adentrarse de nuevo por el gris asfalto de Michigan Avenue. Nuestro destino era el hotel para descansar un rato y reponer fuerzas; estábamos muertos. Subidos en el autobús camino del hotel Conrad recordé la vista que más me había gustado hasta el momento de la ciudad: Lake Shore Drive junto a la vista del lago y con el fonde del skyline de Chicago; esa fue la increíble visión que con el dorado del sol del atardecer y el cielo azul de primavera nos regalaron unas fotografías de Chicago que, gracias a la buena compañía, son para enmarcar y recordar para siempre.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-8126120568575469842?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-92525936018325992009-05-30T15:57:00.002+02:002009-05-30T15:59:54.382+02:00Las Crónicas de Chicago 1<div style="text-align: justify;">Si algo me queda claro después de haberme paseado por las calles de Chicago es que los chicagoenses, si es que se llaman así, los tienen de acero y tienen unas ganas de enseñar lo blanco que ni te cuento. Y es que tampoco es que haya hecho un frío de morirse, pero cuando uno viene de los mayamis, con 30 grados a sus espaldas, llegar a una ciudad en la que apenas se pasa de 20 grados de día y de 10 de noche, que además están aderezados con un vientecito del norte que viene bien fresquito, entonces uno se congela.<br /><br />Pero no, ellos no, yo iba por la calle sufriendo el viento y buscando aceras con sol y aquí los guiris iban con sus shorts, sus sandalias y sus camisetas de manga corta como si estuvieran en su pueblo de Nebraska. Y eso que el sábado todavía hizo un sol bien majo, pero conforme pasaron los días el tiempo se fue haciendo cada vez peor. Por suerte la primera mañana pudimos disfrutar del Chicago soleado que nos dejó impactados. Sin olvidar el estilo New York, Chicago tiene un ambiente diferente y una arquitectura muy curiosa, que mezcla edificios preciosos con horteradas de prisión incondicional sin fianza para su arquitecto.<br /><br />Como a las 10:30 de la mañana, y tras casi tres horas de vuelo, ya estábamos en Chicago aprovechamos para hacer una para técnica en un Starbucks antes de afrontar la aventura de coger el servicio público en este país. Pero ni un solo problema, seguimos las indicaciones (muchas de ellas también en castellano) y éstas nos llevaron al tren que nos llevaría desde O'Hare hasta la estación de la calle Lake con Clark, en sólo 45 minutos. Bueno, teóricos, porque a medio camino el conductor dijo que se acababa el trayecto por una avería (o yo entendí eso) y que había que seguir en autobús. Empezábamos bien.<br /><br />Pero nada, super fácil, los autobuses nos esperaron en la salida de la parada y de ahí nos llevaron hasta Lake y Clark. Por esa zona corre también el metro elevado que hemos visto en tantas y tantas películas y series. De hecho, desde que pisé suelo del downtown hasta que dejé la ciudad no hice más que buscar a mi ídolo de juventud, Steve Urkel, pero nada, creo que el bueno de Steve no estaba en la ciudad aquella semana. Hubiera sido un puntazo encontrarse con él y con Laura Winslow paseando por Michigan Avenue cogiditos de la mano. Dios...<br /><br />Total, que tras un paseo llegamos al hotel Conrad que era nuestro destino hotelero. El precioso hotel está situado en pleno centro de la ciudad en la calle Rush, aunque por Michigan Avenue y desde un precioso centro comercial Nordstrom se accede también a él. Así que una vez situados y habiendo descifrado lo que el recepcionista me preguntaba, nos pusimos manos a la obra y salimos a la jungla de asfalto a conocer la ciudad, empezando, cómo no, por Michigan Avenue, la arteria neurálgica de Chicago, que vendría a ser comparable a la Quinta Avenida de New York.<br /><br />Entre norte o sur nos decidimos por el sur, así que enfilamos Michigan hacia el sur digiriendo todas las tiendas de las mejores marcas que se agolpan en esa avenida. Todo muy americano pero todo muy genuino, los taxis, las bocas de incendios, las ambulancias... y las rebajas, sí, porque como el lunes era Memorial Day, los americanos aprovecharon para hacer las enésimas rebajas del año. Y es que aquí, cuando no es por pitos es por flautas, pero siempre hay un buen motivo para hacer un descuentillo al sufrido ciudadano americano.<br /><br />Y es curioso, pero estaba yo pensando que todas las festividades (o casi) que hay en este país son debidas a las guerras. Que si el 4 de julio, el Memorial Day, Thanksgiving... Creo que la Navidad es de las pocas que no se celebra una batallita o un combate, una lástima. Pero bueno, a lo que iba, que íbamos al sur por Michigan Avenue hasta que el hambre nos hizo una mala pasada y tuvimos que parar a rellenar los depósitos.<br /><br />¿Y qué mejor manera de rellenar el depósito (y ya metidos en harina) que comiendo la clásica comida sucia y grasienta que tanto gusta por estas latitudes? Ole, pues. Así que vimos una sucursal de Friday's, la reconocida y prestigiosa cadena de restaurantes que destaca por su buen hacer y su buen gusto en la elaboración, selección y disposición de las mejores grasas y los animales varios, y nos tiramos de cabeza a ella. Era el recurso fácil.<br /><br />Así pues, y antes de seguir echando millas a los motores, nos dimos un festín de colesterol y grasas saturadas (pero que muy saturadas) y justo antes de pagar la bill descubrimos gracias al camarero que dentro de uno de los mapas que habíamos cogido en el aeropuerto había un vale descuento de 5$; sí hombre, de esos que van en los mapas de los turistas y que nunca he sabido quién encuentra los lugares para hacerlos servir. Así que me hizo ilusión poderme ahorrar un dinero y, además, comprobar que esos vales no sólo sirven para rellenar la parte de atrás de los mapas de los guiris. Y mira tú por dónde, todo un descubrimiento.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-9252593601832599?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-3425735974284262552009-05-28T02:10:00.004+02:002009-05-28T02:22:08.505+02:00Un Barça a la Americana<div style="text-align: justify;">Quién me lo iba a decir a mí cuando salía de casa después de una tormenta monumental de las que caen en Miami justo cuando voy a ir yo a la piscina. Salíamos con destino a Merrick Way, el lugar donde la peña del Barça de Miami se concentra para ver los partidos del equipo de mis amores. Yo esperaba que en el lugar hubieran unos cuantos hinchas españoles que animaran el cotarro y se hubieran escapado del trabajo, y dieran cuatro <span style="font-style: italic;">uuuhhh</span> y tres <span style="font-style: italic;">ooohhh</span> ante las oportunidades de Messi y los suyos, pero cualquier parecido con eso ha sido pura coincidencia.<br /><br />A parte de llegar tarde porque no encontrábamos la calle en cuestión, la sorpresa ha sido monumental cuando al llegar frente al local un cartel cutre y a bolígrafo decía "FULL". Dios, casi me muero y he pensado que no podía ser, que después de lo que nos había costado llegar hasta allá ahora no podía ser que en medio de Miami hubiera un lugar lleno hasta la bandera para ver la final de la Champions. ¿Y dicen que el soccer no interesa en este país?. Pero sí, el local estaba hasta más arriba de la bandera, cosa que he visto cuando he entreabierto la puerta para echar un vistazo y casi me da algo.<br /><br />Himnos del Barça, banderas de Catalunya, camisetas por todas partes y un griterío ensordecedor de una cantidad de gente que no me podía ni creer. Si no había 300 personas no había nadie en aquel lugar. Y ahí estábamos en la puerta, acordándonos de las madres y padres de los que estaban dentro, hasta que unos jóvenes de un país desconocido han salido del bar y entonces el que controlaba la puerta nos ha dejado entrar por ellos como si del favor de nuestras vidas se tratara.<br /><br />Y sí, desde dentro el ambiente era como si estuviera en medio mismo de un bar de Barcelona, a diferencia de que aquí veíamos la pantalla entre las cabezas de varias personas. Uno no se podía ni mover y la gente gritaba tanto como en el bar de debajo de la esquina de casa. La sorpresa, u otra de ellas, ha sido que gran parte de la afición que se congregaba en el local era del Manchester. Así que ante las oportunidades de los buenos y de los malos gritaban los unos y los otros. Aunque eso sí, siempre en un ambiente de lo más cordial.<br /><br />Como era de esperar el más odiado del partido ha sido Cristiano Ronaldo, prototipo de jugador del Real Madrid que de momento juega en el Manchester. Ha corrido, se ha tirado y ha hecho un trillón de bicicletas que no le han servido para nada más que para acabar desquiciado. Por nuestra parte, en cambio, ha habido lo de siempre, toque, toque y más toque. De Iniesta a Xavi y de Xavi a Iniesta, repartiendo juego al resto y moviendo el balón para que el Manchester ni oliera la pelota, como así ha sido.<br /><br />Y entre todo aquello, el partido ha transcurrido divertido básicamente por el ambiente del local, que no por el juego de los equipos, que ha sido medio soporífero. Y con suerte, en el descanso un montón de gente del Manchester (supongo), ha dejado sitio para los campeones y por fin nos hemos podido colocar mucho mejor, así que hemos pedido una Soccer Burger y hemos esperado tranquilamente a que Messi metiera el segundo (gol) comiendo nuestra super hamburguesa con patatas fritas sobre un piano (sí, increíble pero cierto).<br /><br />El segundo gol ha provocado un griterío enorme que me ha dejado flipado (con el primero no he podido alucinar porque no lo he visto!!!) porque todos gritábamos como bestias y cuando me he girado he visto que gentes de todos los países gritaban el nombre del Barça. Ha sido increíble. Incluso americanos de los que no les entiende ni Dios estaban con el equipo de Barcelona, lo que me ha llevado a pensar que este Barça es un auténtico equipo campeón, por como juega y por lo que representa.<br /><br />Y ya al final, cuando por fin se ha entregado la copa de Europa, la alegría ha sido enorme hasta que hemos empezado a ver a los de siempre, a los que les llevan por la cara y salen en todas las fotos de gorra. Así que hemos pensado que como además nuestras monedas del parquímetro ya estarían agotadas, lo mejor era marcharnos antes de que esos nos aguaran la fiesta, porque desde luego uno no ve cada día una final de la Champions en Miami, a la americana y encima ganando. Apoteósico!!<br /><br /><br /><br />J . Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-342573597428426255?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-17057792552850529952009-05-21T16:15:00.007+02:002009-05-21T22:00:31.104+02:00Tordas de Cuidado<div style="text-align: justify;">Y es que aquí no hemos inventado el asunto. No es que aquí seamos raritos (que también), no, si nosotros lo único que hacemos es copiar lo que hacen otros. Porque cuando, y salvando las distancias, Chiki de Gran Hermano va a Malalts de Festa a lucir mini palmito uno se siente medio ridículo pensando qué clase de sujetos/as son los que van a ver a gente así a una discoteca, pagando y sin insultarles ni nada.<br /><br />Pero claro, entre Chiki, la única "belleza" de Interviú que ha cabido de cuerpo entero en las páginas de la revista, y las tres hermanas Kardashian, hay un diferencia importante; incluso abismal. Y lo mismo digo entre la horterada de Malalts de Festa y la discoteca <a title="LIV Club" target="_blank" href="http://livnightclub.com/" id="gzc:">LIV</a> de Miami Beach, donde todo es lujo y glamour. Pero la verdad es que si hago una transposición a mi suelo patrio me entra cagalera de imaginarme viendo a gente de este nivel en una discoteca, así que prefiero no transpornerme, no sea que con el movimiento me dé un mareo y me caiga de culo por lo que hice ayer noche. De Malalts de Festa no pongo el link para que no vayáis.<br /><br />Por eso ayer me quedé estupefacto, o sea, de pasta de boniato, cuando la concurrencia se puso a gritar como si estuvieran perdiendo la cabeza al ver que una de las hermanas Kardashian (la del culo, según me dijeron) mostraba su cuerpo serrano desde lo alto de una zona VIP, saludando al respetable con una sonrisa de oreja a oreja y lanzando besos que las gentes recibían con cariño y admiración por un trabajo bien hecho y un vestido bien planchado. También decía cosas desde la altura que no acerté a comprender por varios motivos, pero sobre todo porque mi amiga no vocalizaba suficiente.<br /><br />Su frase más enigmática con la que cautivó a la afición fue: "uuuuuuuuhhhh", a lo que el gentío, en un acto de originalidad sin precedentes, respondió con un "uuuuuuuuhhhh" de la misma longitud, tamaño y potencia que el de la niña homenajeada. Brutal, casi me meo. Y yo la veía arriba, en todo lo alto, en la cima del mundo, siendo un icoño del choubisnes y me imaginaba en qué estaría pensando la sujeta en cuestión viendo a la borregada sacarle fotos. Porque si yo fuera ella pensaría que hay que ser idiota para venir a ver a alguien como yo, que no sé ni hacer la O con un canuto.<br /><br />Y es que el trío de hermanas son de esas que no tienen ni oficio ni beneficio, bueno, esto último sí, porque la visita de anoche la cobraron a precio de oro, que no sé a cómo va el kilo de Kardashian, pero dicen que sale caro; fue un huevo seguro. Yo participé de eso consumiendo dos bebidas que, por el precio, tendrían que habérmelas servido ellas mismas. Así que pensé que papá y mamá K deben estar bien contentos con la educación y el dinero invertido en el trío en cuestión.<br /><br />Y no es que ellas tengan solamente el doble de tamaño que nuestra Chiki de España, no, simplemente es que tienen otro nivel, se saben mover y saber vender el bacalao sin hacer nada en concreto. Y nada es nada, porque dos de las tres hermanas ni salieron de la zona VIP (y suerte que saludaron) y la otra, la gorda (así la llaman las malas lenguas), bajó un rato con dos armarios a su lado a beber un poco de champán y a menear michelín ante la antenta mirada de un público que babeaba a su paso.<br /><br />Las otras dos, como decía, se quedaron al abrigo de la zona VIP. La una, la del culo (como también llaman las lenguas cortantes de este pueblo) iba saludando y haciendo fotos de vez en cuando, momento en el que me quedé con la idea de que quizás el culo lo tendría grande, pero las tetas eran de escándalo. No sé cómo hace la joven para levar anclas por las mañanas, pero si estaba allá seguro que tiene un truco. Y la tercera hermana en cuestión, de la que desgraciadamente no recibí críticas, es la que sólo vi por detrás y por debajo; la prueba es la foto de más abajo en primicia y exclusiva para Las Crónicas de Metrópolis. Tuvo suerte la niña de llevar una falda tan larga.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/ShWwSzejo0I/AAAAAAAAH6o/r2pO0p9khAA/s1600-h/DSC02365.JPG"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 226px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/ShWwSzejo0I/AAAAAAAAH6o/r2pO0p9khAA/s400/DSC02365.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338366770420097858" border="0" /></a><br />Y así, de esta manera, es como bajé hasta los infiernos mientras una música más que decente para los tiempos que corren llenaba nuestros oídos. La anécdota, porque no pasaron de ahí, fueron las hermanitas en cuestión que por no saber no supieron ni gritar, pero visto lo visto, parece que para ser famosa no hace falta saber absolutamente de nada, o eso o es que deben tener unas features fuera del alcance de los demás mortales. Al final, lo que tengo claro después de haber estado en ese antro de vicio y perversión es que las Kardashian estas son unas tordas de mucho cuidado.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-1705779255285052995?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-71178780764367273072009-05-15T22:14:00.010+02:002009-05-15T23:12:25.266+02:00El Último Rebote de Wayman Tisdale<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/Sg3WfUQyy3I/AAAAAAAAH6I/akMzVAlFU_0/s1600-h/tisdale1.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 288px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/Sg3WfUQyy3I/AAAAAAAAH6I/akMzVAlFU_0/s400/tisdale1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336156967007341426" border="0" /></a><div style="text-align: justify;">Podría haber sido, ¿por qué no?. Estaba yo este mediodía comiendo en uno de los restaurantes que hay junto a Brickell cuando en el televisor del local he visto al gran bajista y antiguo jugador de la NBA Wayman Tisdale. Con su sonrisa de siempre hablaba sobre algo que no he podido acertar a saber porque no había sonido, pero he pensado: "qué suerte poder tener a cualquier hora un programa en el que hablen de una música distinta a la de siempre".<br /><br />Así que he seguido comiendo como si nada, echando vistazos a la televisión de tanto en tanto. Pero cuando he visto que se repetía la escena y volvía a aparecer Tisdale una y otra vez he empezado a desconfiar y a pensar que si había pasado algo. Ahí ya no he podido dejar de ver el monitor para saber qué era lo que sucedía. Cuando el reportaje terminaba y he visto a los lejos Wayman Tisdale, 1964 - 2009 lo he entendido todo.<br /><br />Wayman Tisdale fue una estrella, primero como jugador de baloncesto, después como bajista de Jazz y siempre como persona, porque todos los que lo conocen dicen de él que era positivo, siempre tenía una sonrisa en la cara y era un luchador nato. Y esto último fue lo que le ayudó a vender el cáncer de huesos que le diagnosticaron en 2007 después de romperse una pierna tras una caída por las escaleras de su casa de Los Angeles.<br /><br />Acostumbrado a la superación continua se enfrentó al partido más importante de su vida; los médicos no dejaban lugar a dudas, tenía cáncer de huesos. El golpe fue total y casi sin tiempo para <a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/Sg3WmPihYdI/AAAAAAAAH6Q/hZ2xT-w718U/s1600-h/wayman-tisdale.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 400px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/Sg3WmPihYdI/AAAAAAAAH6Q/hZ2xT-w718U/s400/wayman-tisdale.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336157085998604754" border="0" /></a>recuperarse tuvo que decidirse a amputar una pierna para salvar su vida. En agosto del año pasado Tisdale pasó por el quirófano para someterse a una operación que fue todo un éxito y tras la cual le obligó a llevar una prótesis que sustituía a su pierna.<br /><br />Y parecía que todo había salido a pedir de boca. Tisdale se recuperaba rápidamente y el cáncer había desaparecido de su cuerpo. Día a día se iba haciendo a su pierna ortopédica y ya se preparaba para coger su bajo y salir de nuevo a la carretera para continuar con una gira que hacía muchos meses que había parado por motivos de salud.<br /><br />Ha dejado 8 discos en los que se ha podido ver una gran progresión frente a un instrumento al que Marcus Miller y un sonido mezcla de soul y funk fueron sus grandes inspiraciones. Desde el primero en 1995 hasta el último en 2008 su música no dejó de crecer, llegando a su máximo en el disco Way Up! de 2006, un disco espectácular de 11 temas y unas colaboraciones de lujo y en el que Wayman Tisdale recorrió el estrecho camino entre el Jazz, el Soul, el Funk y la música Gospel.<br /><br />Tras unos meses de no saber de él y a una semana de entrar en el estudio con Norman Brown para grabar juntos un nuevo disco, la noticia ha corrido como la pólora cuando esta mañana, en Tulsa, moría a la edad de 44 años. Número 2 del draft del 1986 por Indiana Pacers jugó en los Juegos Olímpicos de Los Angeles contra España en la final. Luego pasó por Sacramento Kings y finalmente por Phoenix Suns, donde finalizó una carrera de 12 años en la élite que terminó en 1997 con unos números espectaculares: 12800 puntos y 5000 rebotes. Desgraciadamente el último rebote se le escapó por poco al bueno de Wayman.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/Sg3XpqgS34I/AAAAAAAAH6Y/IyeoEj7svps/s1600-h/tisdale3.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 217px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/Sg3XpqgS34I/AAAAAAAAH6Y/IyeoEj7svps/s320/tisdale3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336158244288257922" border="0" /></a><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-7117878076436727307?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-76257531236363634672009-04-30T14:27:00.006+02:002009-04-30T15:03:22.703+02:00Las Increíbles Aventuras de Antoñita la Fantástica VIII<div style="text-align: justify;">A antoñita le pasó lo que a las pelis americanas, al final se le fue la olla. Sí, porque su estado gracia aumentaba día a día y con él unas pérdidas de papeles que fueron a más conforme pasaba el tiempo. Como ya andábamos por el mes de abril y hasta su madre sabía ya que el abajo firmante iba a hacer menos radio que Joaquin Luqui, Antoñita empezó a buscar alternativas para que la llama no se extinguiera y para retirarme de mi trabajo de consultor informático.<br /><br />Un día me llama y me dice que tiene grandes ideas para mí, me van a gustar. Como es habitual no me puede decir nada, lo hará cenando en un japonés. Sólo va a japoneses conmigo, dice. Ya, pienso, yo tampoco. Así que nos vemos en un lugar público (por si acaso) y cuando acaba de contarme la enésima película de cow boys y la trillonésima batallita, me dice que ha pensado en la temporada que viene. Se me escapa la risa.<br /><br />Tras el hilillo de sonrisa le pregunto que vale, sí, la temporada que viene, pero ¿y ésta?, pregunto ya un poco hasta los güevos. Ya, sí, ésta, es que no hemos podido empezar porque con lo de las erecciones americanas voy de culo, suelta la torda con T. Saco mi libreta imaginaria titulada genéricamente como "Las Cosas de Antoñita" y apunto la excusa número 4098249247. Se me están acabando las hojas de esta libreta, en breve tendré que empezar una nueva: "Antoñita, Sus Cosas y la Madre Que la Parió". Pero quizás para la temporada que viene.<br /><br />A la espera de ver qué me tiene reservado para el futuro dejo la libreta abierta, seguro que tendré que apuntar algo. Y efectivamente, Antoñita dice que tengo algo especial. Me dice que no debería perder el tiempo en la informátcia (Dios le asista) y que me quiere proponer un trabajo full time, o sea, quiere que sea todo suyo. Quiere que sea redactor y guionista en su programa del año que viene. Coño, pienso, aún no he visto un micrófono y ya he ascendido. Ah, y el sueldo no va a ser un problema, porque quiere dejar de chupar de la teta pública para montarse un chiringuito por su cuenta con una productora de radio y televisión con la que convertirse en la nueva Ana Rosa, y quiere que yo esté allá.<br /><br />Sí, ya sé, debería haberme levantado y haberle dicho que de tanto régimen se le ha estropeado la chota, ha perdido la chaveta y que pensar con la bisectriz en vez de que con lo que hay que pensar no es digno de alguien tan "sincera, recta y leal" como ella. Pero no, en vez de eso me quedé sentado con la babilla cayendo de mi boca al oír todo aquello. No podía creer que Antoñita tuviera tanta cara dura. Yo, por si acaso, le dije que si buscaba financiación para su productora que se había equivocado de banco. El Banco Coltrane estaba cerca de la bancarrota.<br /><br />Aquel día me fui a casa bastante hecho caquita. A pesar de que mi futuro en los medios estaba asegurado, porque Antoñita me lo había dicho, y su palabra tiene un valor incalculable, se me cerraba el tema musical (si es que había estado abierto) y se me cerraba la radio prácticamente para aquella temporada. Sí, se me abrían más vías, pero viendo el transcurso de lo sucedido durante aquellos meses no tenía la menor intención de irme a trabajar con alguien como ella. Si aquello le había pasado por la cabeza de verdad es que realmente vivía en su mundo de cartón piedra.<br /><br />Aquella noche también salió un tema que finalmente fue de risa, o sea, como todos. Hablando hablando, ella dijo que era super amiga de todos los de Operación Triunfo, la productora, Risto, la portera del estudio y demás gentes del programita coñazo ese. Que si ella había ido con una prima el año pasado y la había venido a buscar en un coche de la productora, les habían presentado a todo el mundo, les habían dado una cena riquísima, y blablabla soy la leche. Así pues aproveché para echarle cara al asunto y pedirle entradas para que mi pobre hermanita pudiera ir con una amiga a ver el programa.<br /><br />Claro, dijo ella alargando la O (imaginad el motivo). Sí, me iba a conseguir entradas para ver a los niños de San Ildefonso en versión posmoderna y poscutre. Inicialmente eran dos entradas con sus extras de VIP que ella prometía, pero después de mucho insistir acepté a ir al programa con mi hermana, la amiga y Antoñita, básicamente porque pensé que sería la única manera de hacer que las entradas salieran a la luz y porque si era verdad lo que ella decía creo que quizás sería más fácil de conseguir conocer a todos. Mi hermana creía que iba a conocer a Jesús Vázquez, pero ya la avisé que no le dijera nada a la amiga, por si las moscas.<br /><br />Y efectivamente, Antoñita hizo honor a su fama y durante las siguientes semanas seguió llamando y contándome batallitas pero cuando justo le sacaba el tema de OT entonces aparecían el <i>bueno espera, a ver, déjame ver, ya te diré algo</i> y demás excusas de mala pagadora y peor prometerdora. Y así, cada semana durante la duración del puto concursito, estuvo diciendo que dentro de dos iríamos, que la semana que viene, que si tengo un correo de Gestmusic... O sea, más de lo mismo.<br /><br />Total, que al final dejó a la perdiz hecha polvo de tanto marearla la <i>hijaputa</i>, y cuando finalmente dijo que <i>sí, ya las tengo confirmadas</i> (cosa que hubiera querido yo ver) entonces le dije que a mi hermana ya no le iba bien y que se podía coger las entradas, hacer un rollito y metérselas de a una por un sitio muy oscuro y muy grande que tiene. En fin, que yo había ido preguntando semanalmente por un concurso que me da una patada en medio de mis pelotitas, por lo que como conocía a la figura, le dije a mi hermana que si quería ver a Jesús Vázquez que se grabara el programa en vídeo y le fuera dando a la cinta <i>palante</i> y <i>patrás</i>.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-7625753123636363467?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-85332908950243183832009-04-25T10:50:00.004+02:002009-04-25T11:15:43.656+02:00Las Increíbles Aventuras de Antoñita la Fantástica VII<div style="text-align: justify;">Antoñita, que sabía latín ella, pensaba que me iba a poder meter en su catre reforzado con halagos de todo tipo. Y es que una vez pasadas las erecciones nacionales tenía que empezar a buscar nuevas alternativas para cazarme al vuelo. Así que de repente un día me llega un correo suyo pidiéndome que le revise su blog de la Vanguardia antes de que ella lo envíe al periódico. Yo ahí me meo porque según ella tengo un criterio que de bueno asusta y porque si empiezo a contar faltas de ortografía me las quitan de las manos, oiga.<br /><br />Durante algunas semanas yo recibía su blog en primicia, me lo leía y, como soy la leche de bueno, le hacía una crítica de lo que sí y de lo que no. Decía ella que veo lo que nadie ve, o sea, como el niño del Sexot Sentido, y que por eso me los enviaba a mí. Mi opinión valía un huevo. Poco tiempo después me dijo, en exclusiva, que ese mismo diario le había ofrecido ir a papel (al de baño no, al otro). Por lo visto ese es el premio cuando en el blog de internet la gente te lee. A día de hoy ni ha aparecido en papel ni nada, y nuevamente fue otra de sus imaginaciones.<br /><br />Así que llegó el día en el que me dijo, ilusionada, que iba a salir una versión en castellano de un libro que ya había publicado poco tiempo atrás sólo en catalán. Me dice por teléfono: <i>ah, y no te hagas ilusiones, que la de la portada no soy yo</i>. Suerte que no estábamos frente a frente, porque la verdad es si hubiera visto la "ilusión" que me hice se hubiera quedado de piedra pómez. En portada del libro aparecía una señora de mal comer de cuello para abajo enfundada en un camisón de seda verdoso y con unos brazos y unas patorras que no pasan habre desde la más tierna infancia. Vamos, mi sueño de siempre para ponerme palote.<br /><br />Total, que como estaba tan excitada, culturalmente hablando, un mediodía de aquella semana se acercó a mi trabajo para traerme una copia del libro firmada y dedicada con faltas de ortografía en exclusiva para mí. Aún no he podido descifrar la dedicatoria, pero viene a decir que espera que me guste y que ojalá ella sea una de las cosas buenas que me han pasado en la vida. Y yo ahora digo que buena no, buenísima. El libro trataba sobre cómo es la vida de las mujeres voluminosas como ella. Un libro que seguro es interesantísimo para las féminas que pasan de 100 kilos, pero para un jovencito imberbe como yo que apenas pasa de 65 pues como que no.<br /><br />Y alguien dirá: <i>¿te lo leíste?</i> Y yo diré: <i>pues sí, tócate los güevos</i>; lo tuve unos días en el baño para inspirarme unos minutos por las mañanas. Más que nada porque era un libró que se leía muy fácil y daban ganas. Además tenía la letra grande y porque quería evitar quedarme en blanco ante una pregunta suya de si esto o aquello de mi libro. Tengo que reconocer que cuando vi aquel libro pensé que, con su patología mentirosocompulsiva, no hubiera sido capaz de hacer una pequeña tirada de ejemplares para las víctimas habituales de sus mentirijillas, pero no, en la tele la vieron algunos amigos varias veces en formato 16:9.<br /><br />Nunca vi ese libro en ninguna librería, aunque también tengo que decir que nunca lo busqué ni me atreví a pedir por un libro sobre gordas, que luego todo se sabe. La cuestión es que se suponía que una vez acabada la ronda de teles presentando el famoso libro lo siguiente sería una presentación a los medios como esas que vemos en la tele que hacen los famosos, con sus jijijí, y sus jajajá. Como era de esperar la fecha bailó cincuenta veces, pero pensé que si iban a venir gentes tan famosas, que era normal un cierto bailoteo. Finalmente se encontró una fecha, un lugar y me dieron vacaciones para asistir.<br /><br />El hotel Palace de Madrid tenía que albergar tan magno evento y así me lo comunicó la escritora. Nos iríamos en AVE la tarde antes, cenaríamos en los madriles y al día siguiente por la mañana iríamos a la presentación en la que la lista de invitados famosos era extensísima. Y todo a cargo de la editorial, claro. En primera línea según iba imaginando dijo que estaríamos los buenos: <i>mamá, tú y XXXX</i> (la amiga modelo). Y ya más atrás el resto, que se jodan. La cosa pintaba bien. Pero como ya supondréis no pasó nada de eso, porque cuando ya parecía que algo de lo que ella prometía se iba a cumplir, un golpe de aire fresco me hizo bajar de nuevo a la tierra para devolverme a la triste y cruda realidad: se posponía hasta nuevo aviso.<br /><br />Aunque en realidad a mí lo único que me preocupaba de aquella presentación era la noche madrileña, que ella bebiera de más y las diez habitaciones del Palace que supuestamente había reservado la editorial para los invitados. Yo me veía, o corriendo de habitación en habitación escapando de una bien alimentada escritora en camisón y al grito de <i>venpacáchato,</i> o que, a última hora, de las diez habitaciones se descolgaran 9 y acabara durmiendo recogidito en un lado de la cama y pidiendo la hora con una fornida mujer que me susurraría al oído que, incluso con gorro de noche, calcetines y pijama de cuello alto y reforzado por los cuatro costados, soy una bestia parda.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-8533290895024318383?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-43633418934611807072009-04-20T23:14:00.008+02:002009-04-21T10:30:34.123+02:00Las Increíbles Aventuras de Antoñita la Fantástica VI<div style="text-align: justify;">La excusa que más usó Antoñita durante el mes de marzo fueron las elecciones en España. La radio pública, decía, vive un momento de indefinición a la espera de saber quién ganará las elecciones nacionales. Yo ya alucinaba un poco, porque suponía que si se aceptaban los presupuestos, que no llegaría un cambio de gobierno y desharía los cambios. Ya me veía que todavía ganaría el PP y mi trabajillo/hobby/drama/historiadenuncaacabar en la radio se iría a tomar por saco. Pues bueno, al final, ganó de nuevo ZP, pero la famosa llamada de recursos humanos no llegó.<br /><br />A cambio de darse el moco radiofónico, Antoñita, que es una lectora enfermiza, empieza a enjabonarme con mi estilo literario. Si tengo, le digo, no debe ser muy bueno, pero ella, que sabe latín entre otros idiomas, me llama un día y me dice que ha leído un relato mío y que se lo va a dar a su editora, que es muy bueno. Dice que ella es muy sincera (la editora, claro), y si no le gusta lo dirá, sin paños calientes. Como pasan las semanas y no hay noticias de doña Sinceridad, intuyo que, o bien mis relatos le parecieron una santa porquería, o bien nunca se los enseñó. ¿Apuestas?.<br /><br />Durante varias semanas Antoñita estiró más y más el cuento electoral. Una vez hubieron pasado las elecciones se arremangó la faja y entonces empezó con que la radio pública vivía momentos de tensión por si se daban nuevos nombramientos, por si había ceses y todas esas cosas que suceden cuando algo es público y está a expensas de los políticos. Ah, eso sí, hubiera o no tensión en la radio nuestras citas continuaban como si nada, hasta que un día le hablo de una persona con la que estoy entablando buena amistad y con la que, vete tú a saber, igual podría pasar algo.<br /><br />Como esta vez esa persona era real, de las de carne y hueso y no como aquella otra que había salido de mi imaginación, no sólo le hablaba a Antoñita de ella si no que además me gustaba hacerlo para que viera que mi interés por su cuerpo jamonero (el de Antoñita) era cercano al cero absoluto. Así que en menos de lo que canta un gallo mi buena y recia amiga se lio la manta a la cabeza y de la noche a la mañana se prefabricó un novio digno de una de las películas de la saga de Aterriza Como Puedas.<br /><br />Quedamos un día cerca de mi trabajo y me dice que me tiene que contar algo. Me dice: he conocido a alguien, y yo pienso: coño, como yo!! Es muy especial pero entre nosotros sólo hay sexo, no quiero nada más y él lo sabe, es más joven que yo y no quiero comprometerme, él quiere, pero en mi vida no cabe un compromiso con alguien así, vive en Madriz. Y yo, flipando, pienso que ya es casualidad que le haya aparecido un manso precisamente ahora. Me río, me meo y me descojono cuando pienso que seguro que lo ha hecho para darme celos y lo único que me dan son ganas de reír.<br /><br />Con un papelón de Oscar consigo aguantar la risa cuando me cuenta que el famoso macho es un agente del servicio de inteligencia español. Yo, automáticamente, pienso en la T.I.A pero dudo entre Mortadelo y Filemón. Os puedo jurar por lo que queráis que esto es real como la vida misma y todavía me río al recordarlo. Aquella tarde, después de escuchar su relato de cómo le confirmó Mortadelo que era un espía de los de pura cepa salgo del bar pensando que la amiga está jodida de verdad. Necesita un especialista.<br /><br />Ese fue uno de sus números más cómicos. Ojo al dato: sale de casa para ir al aeropuerto, lo normal, según ella vive allá (y no me extrañaría), pide un taxi y le aparece frente a su casa el clásico taxi de puertas amarillas y carrocería negra de Barcelona. Se sube Antoñita entrando como puede en él vehículo y le dice al señor taxista que va al aeropuerto. Hasta ahí también un clásico. A medio camino el señor taxista le empieza a hablar sobre literatura, y diréis: coño con el taxista, qué nivel!! pues sí, porque no habla de literatura normal, no, lo suyo el la literatura rusa. Así, a palo seco, como el vodka.<br /><br />Yo, sujeto a la silla, intento seguir el relato sin que se me note que, de la risa, se me escapan algunas gotillas. Así que el sujeto la lleva al aeropuerto hablando de literatura rusa con ella como si nada, que si Navokov para arriba, Dostoievsky para abajo, y que si mira que hace frío en Rusia, ¿eh, maja?. Así que Antoñita se sienta en sus dos asientos del avión y un ratito después aparece en la capital de España donde la espera su misterioso varón dandy. El tipo, cauto como él solo, le empieza a preguntar sobre el taxista y, Antoñita, ya con la faja por las rodillas, alucina en colores rosa pastel cuando se entera que el señor taxista era un compinche de Mortadelo y que él, si quiere, se entera de todo. Y entonces, justo ahí, me caí de la silla.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-4363341893461180707?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-4430236416483167952009-04-14T12:55:00.004+02:002009-04-14T13:30:19.809+02:00Las Increíbles Aventuras de Antoñita la Fantástica V<div style="text-align: justify;">Lo de Antoñita era un problema para el calentamiento global. Se calentaba toda ella pensando en meter en su catre este pobre y blanquito cuerpo serrano que tengo. En una de nuestras infinitas conversaciones recuerdo que me contaba cómo distribuía su cajón de la ropa interior, en formas, estilos, colores, prendas, etc... "Ya te lo enseñaré", me dijo, y yo no sabía ni dónde mirar, no quería ni imaginarme la escena, yo en su casa como un corderito camino del matadero, y mirando el cajón de sus prendas más íntimas. Una pesadilla en toda regla.<br /><br />Llegado el momento empezó a desplegar toda una batería de excusas para no empezar el programa que eran para suicidarse en plena vía pública. La primera había sido la del presunto <span style="font-style: italic;">hijoputa</span>, que una vez estirada y manoseada durante varias semanas, y camelado el señor, quedó ya para la posteridad. Cuando ya parecía que iba a ser que sí, entonces me dijo que teníamos que esperar un poco, porque los presupuestos de la radio pública se tenían que cerrar y en función de esos presupuestos empezaríamos o no. Yo tragaba porque no conocía el sector y porque tengo más moral que el Alcoyano.<br /><br />Aunque el programa no podía empezar, sí que nos íbamos viendo casi cada semana y las llamadas por teléfono eran constantes. Como siempre nada de pruebas y nada de hablar de trabajo, si un caso la puntita y ya al final de la velada. Por aquel entonces se dedicaba a contarme sus ofertas de televisión, en primicia. Tiene muchas y variadas, me cuenta las cifras y son mareantes. Me cuenta que tiene comidas de trabajo que parece que no fructifican porque ella no quiere, a pesar de las cantidades, y me dice que sólo yo sé de estas ofertas. Somos tan buenos amigos que lo flipo. Al final de toda esa oferta, y como siempre, nada de nada.<br /><br />Un día me deja de piedra cuando me llama a mediados de semana. Yo estoy trabajando y veo que es ella, descuelgo y hablamos. Me dice que se va a Roma y me invita a ir con ella. Ups... pienso, esto se pone crudo (y feo). Tiene dos amigos gays, uno es diplomático y vive en el Trastevere, según ella en un palacete super lujoso. O sea, o pillo con los gays o pillo con ella, no hay escapatoria en Roma. Le digo que tengo planes para el finde y que el billete me saldría muy caro y todo eso. Veo que está intensificando su ataque y ya no se corta ni un pelo. Anda quemando braga.<br /><br />Yo ya tenía claro que las indirectas no son lo que más fácilmente entiende la señora, pero en el caso de Roma debería haber visto que mi negativa era rotunda y que si alguien quiere irse con otro alguien en plan darlings, cambia de planes, busca billete, y se va, donde haga falta, pero lo de Antoñita con las indirectas era enfermizo, así que ella seguía ofreciéndome cosas para hacer, salir, cenar y ya empezaba a planear un viaje a Londres a ver musicales. Por suerte, desde el día uno ya le dije que los musicales y yo no nos acabamos de llevar bien del todo.<br /><br />Volvemos al tema de trabajo porque un día me llama toda emocionada porque hay dinero. El jefe le ha confirmado que en los presupuestos habrá dinero para contratarme de una vez por todas, así que parece que el principio es inminente. Ella está super contenta y me dice que en breve me llamarán de Recursos Humanos para ver cómo hacemos el tema del contrato, ya que al no ser yo autónomo parece que no es fácil del todo. Me pide mis datos y me dice que en breve me llamarán para pedirme cuenta bancaria y esas cosas. Yo, una vez más, la creo.<br /><br />Pero, una vez más, nadie llama. Si te he visto no me acuerdo. Ni Recursos Humanos ni la madre que los parió, menos ella, que sigue dando la brasa. Pasan los días y no recibo La Llamada. Me vuelven las dudas (si es que se me habían ido) pero pienso que tiene que ser cosa de poco tiempo. Ya empiezo a estar un poco hasta las pelotas de la radio, había empezado como algo emocionante y diferente, pero la cosa se ha convertido en una pesadilla y me tiene sin ganas de hacer nada en ese mundo por culpa de la señora Antoñita y sus historias para no dormir.<br /><br />Yo no acostumbraba a presionarla en temas radiofónicos. No quería parecer un deseperado por trabajar en la radio, simplemente demostraba mi interés pero nada más, sin babear (como ella). Cuando finalmente me decido a preguntarle directamente qué estaba pasando me dice que como se han mudado de edificio en la mudanza han perdido mi contrato para el programa y que lo están buscando. Hay que joderse la mala suerte que tengo. Ahí ya me muero de la risa y me cago en ella incontables veces. No discuto con Antoñita, pero la mentira es la más burda y ramplona que me han dicho jamás. Un contrato está en un ordenador, así que botón <i>Imprimir</i> y asunto arreglado, ¿o se cree que soy idiota?. Pues debe creerlo.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-443023641648316795?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-32098322114137434972009-04-10T08:25:00.004+02:002009-04-10T09:06:55.744+02:00Las Increíbles Aventuras de Antoñita la Fantástica IV<div style="text-align: justify;">Antoñita me llama un noche toda excitada, se va a Los Angeles a cubrir los Oscars de Hollywood para la cadena nacional. Está super contenta por la oportunidad, dice que se lo ha ganado "porque es una bestia y trabaja como una burra". La escogen porque su nivel de inglés, según ella, es muy bueno. Una vez allí me me sorprende que me llame. Yo estoy de comida con unos amigos y veo un número desconocido, es ella. Me llama con un teléfono de satélite que le han prestado y del que estoy seguro que no sabe lo que cuesta cada minuto. Me llama a mí, a su madre y a una famosa modelo de la que es íntima amiga.<br /><br />Y es que otro de los misterios de Antoñita es la cantidad de famosos/as que conoce. Me cuenta de uno, de otro, lo que un día le dijo uno y cómo es éste y aquella, todos son íntimos suyos. También habla de grandes entrevistas a grandes personajes. Includo me llama un tiempo después para decirme que va a entrevistar a Woody Allen y le propongo una pregunta original para que le haga. Tal como acaba la entrevista me llama para decirle que le ha preguntado eso a Woody y que a él le ha encantado la pregunta. No se lo cree ni ella, miente compulsivamente.<br /><br />Siguiendo con la ronda de historias varias, un día me llama para decirme que se va a cenar con el <i>hijoputa</i> al restaurante del Hotel Arts. Como es lógico paga la radio, pública ella, por si alguien no se había enterado, y mano a mano se meten entre pecho y espalda una cena de primera categoría a costa del contribuyente, como tiene que ser. Parece que por fin el jefe ha dado el OK y voy a colaborar en el programa. Me llama tal como termina la cena y me cuenta, excitada, que en breve me llamarán de Recursos Humanos para ver cómo hacemos lo del contrato.<br /><br />Una noche vamos a cenar y me dice que aunque yo nunca le he hablado de dinero, que me va a pagar 180 euros, limpios de polvo y paja, por cada una de mis colaboraciones semanales. No, no hago (o hubiera hecho) lo de la radio por dinero, pero siempre es bienvenida una cantidad así y más cuando haces algo que te gusta. Dice que el <i>hijoputa</i> ha visto mi blog y le ha encantado, cosa que evidentemente ya no me creo porque se le ve el plumero. Yo desconfío cuando ella me dice que voy a ganar lo mismo que todos lo colaboradores, entre los que hay gente famosa. Lo dudo, pero francamente me da lo mismo lo que ganen los otros.<br /><br />Como el tiempo corre y cualquier día me van a llamar de RRHH (jajajaja) le digo que me gustaría empezar con las pruebas cuanto antes para rodarme un poco, pero ella dice que no hace falta, que lo haré bien y que eso de hacer pruebas será imposible, porque si me pasara algo mientras estoy allí se liaría una buena. No sé q puede pasar en un estudio de radio, así que me voy otra vez a dormir pensando que me vuelven a levantar la camisa. En un estudio pasa tanta gente que por hacer probaturas no puede pasar nunca nada, pero ella no quiere, y me imagino el motivo.<br /><br />Una de las peores cosas de toda esta historia es que entre cita y cita de "trabajo" se mezclaron infinidad de llamadas y de mensajitos al móvil en los que ella siempre hablaba de sí misma como alguien íntegra, trabajadora, sincera, leal, alguien que cumple lo que dice. Y ahora ya no sé si pensar que realmente ella se cree toda esa palabrería barata que me soltaba, pero viendo lo mal de la cabeza que está la señora es probable que sí. ¿Se lo habrá repetido a más incautos jovencitos?.<br /><br />Y es que esas palabras era grandes clásicos repetidos hasta la saciedad llamada tras llamada. Un ejemplo de rectitud que ha demostrado claramente cuando echo la vista atrás. Claro que cuando echo la vista atrás y recuerdo algunas de nuestras conversaciones y algunos de sus comentarios me muero de la risa y pienso que debería haberle colgado el teléfono en el acto (en el momento, quiero decir). Y es que me mantuvo al día de sus menstruaciones, de sus temperaturas corporales y hasta de las cosas que le gustaba hacer en la cama, cosa que, sin duda, no me interesaban un carajo pero que aguanté estoicamente por salir en antena. Y ya ves tú para qué.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-3209832211413743497?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-13519629018282344132009-04-05T18:34:00.008+02:002009-04-10T08:30:49.596+02:00Las Increíbles Aventuras de Antoñita la Fantástica III<div style="text-align: justify;">Si Antoñia se ha caracterizado por algo en todo este tiempo ha sido por una inventiva y una imaginación desbordante y fuera de cualquier límite imaginable por el ser humano, o al menos, por el ser humano que firma este blog. La cantidad de mentiras y medias verdades ha sido para enmarcar y casi para regalarle una estancia en una clínica mental con todos los gastos pagados. Tengo que decir que al principio me las iba tragando dobladas, pero conforme fue pasando el tiempo vi que el gato estaba encerrado y olía que daba gusto.<br /><br />Así pues, una tarde, camino de casa recibo la enésima llamada de mi joven admiradora. Ya tiene convencidos a dos de los jefes. Yo pienso que si a estos dos se los ha merendado a esta velocidad el tercero no le costará mucho. Sigo recibiendo llamadas suyas en las que me habla de todo, la excusa es que ha hablado con alguno de los jefes y a partir de ahí se tira un buen rato hablándome de ella y de su vida, y a veces pregunta por la mía.<br /><br />Me habla de todo tipo de cosas que no vienen al caso entre dos personas que recién se conocen. Yo alucino un poco, pero pienso, de nuevo, que esta gente del espectáculo deben ser así. Al final de las llamadas una pequeña mención a nuestro proyecto, ha hablado con ElHijoPuta. Parece que el hijoputa, que tiene tela marinera, siempre según ella, está de acuerdo en que yo participe en el programa. Estamos a finales de enero y yo sigo impaciente y a la espera de una resolución.<br /><br />Quedamos y volvemos a quedar. Una y otra vez, que si un cafe, que si una comida (de comer), una cena. Cada semana prácticamente tenemos una reunión de "trabajo", ella se me trabaja mientras yo me escabullo y hago que no oigo todos sus piropos. Soy genial, un caballero, sincero, leal, guapo, simpático, escribo bien... vamos, el hombre que toda mujer desearía. Tanto halago me empieza a tocar lo que no me suena y me cuelga, así que decido pasar al plan B: necesito una novia con urgencia. La que sea.<br /><br />No tiene nombre, pero una tarde le miento y le digo que estoy con alguien. Las mentiras no me salen pero lo intento. Le cuento que ha pasado algo, pero que no estoy seguro, que me gusta pero que no lo tengo claro. Termino de hablar y ella me mira a los ojos: <i>no te veo feliz Coltrane</i>, me dice la hijaputa. Coño, me quedo de hielo y pienso: ¿se me habrá visto el plumero?. Creo que a pesar del frío se me cae una lagrimilla y una gota de sudor recorre mi sien. <i>¿Por?</i>, le digo casi con miedo. <i>Lo cuentas y no se te ve feliz</i>, dice ella. Nos ha jorobao, pienso yo, como que es más falso que un duro sevillano. <i>Yo es que soy así de insensible</i>, le digo, pero no sé si cuela, porque la torda sabe latín.<br /><br />A pesar de mi supuesta amante ella le sigue poniendo cebo a su caña. Seguimos quedando y yo sigo mintiendo pero pasando rápido del tema, porque ya no sé qué más contarle de una mujer tan transperente como el aire. Temo que cualquier día me preguntará por ella y se me escapará un: "¿quién?, ah sí". Así que decido que voy a cortar con ella; no, con Antoñita no, con la supuesta hembra que suspira por mi cuerpo. Quedamos para cenar y le digo que todo ha terminado y ella, cómo no, se alegra y me dice que es lo mejor. Esa noche paga ella con la tarjeta de la radio.<br /><br />Por aquel entonces entra en juego un nuevo factor que me hicieron apretarme más los pantalones si cabe. Está en plena crisis con su novio. Sí, porque ella tenía novio por aquel entonces. Y me cuenta toda la historia una noche por teléfono, de cabo a rabo. Me digo que ella también tiene un plan B. Que si el señor por aquí y el señor por allá. Que si ha sido mi única pareja seria, que si le quise pero ya todo terminó. A mí, francamente, me importa tres rábanos si sale o no sale. Y yo pensando que para ser una señorita tan poco experimentada le falta tirarse a mi cuello y chuparlo como un helado.<br /><br />Andábamos ya por finales de febrero de 2008, y como veis la cosa estaba muy fea. Sigo resistiéndome como un campeón a todos sus envites. Sigo con mi mirada centrada en el programa de radio y ella sigue dándome carrete y teniéndome en vilo por el tema. Pienso que si no quisiera ya lo hubiera dicho, así que, aunque dudo, sigo creyéndome sus historias. Quedamos por millónesima vez porque parece que tiene noticias jugosas, inmejorables. Pero no, por teléfono no me las puede decir, hay que joderse, así que nos vemos en un lugar céntrico. Antoñita está on fire.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-1351962901828234413?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-56181751283397069542009-04-01T20:55:00.002+02:002009-04-01T20:57:21.898+02:00Las Increíbles Aventuras de Antoñita la Fantástica II<div style="text-align: justify;">Por el título de la saga de Antoñita habréis adivinado el nombre de la sujeta en cuestión. Claro, podría haberla mentado a ella directamente sin usar sobrenombres o incluso podría hacer eso de poner siglas, que se lleva mucho hoy en día, pero como en este caso le viene muy bien ese nombre de alguien tan fantasiosa (o mentirosa), he preferido mantenerla en el anonimato por aquello de respetar la privacidad de la torda, y es que uno no es como ella.<br /><br />Bueno, pues la oferta en cuestión, como decía el otro día, me dejó sin respiración. Tuve que leer el correo varias veces para ver lo que creía. Una vez procesada toda la información le envié un correo diciendo que OK, que claro que me interesaba conocer esa proposición indecente, como ella la llamó, ya sin andarse por las ramas en cuanto a lenguaje de doble sentido, juego al que, por otra parte, yo jugaba consciente de lo que implicaba y de los réditos que me podía producir a la vez.<br /><br />Como ya le había dado el OK ella no tardó en enviarme un correo con su número de teléfono. Al que respondo agradecido. Al día siguiente le envío un SMS para no parecer demasiado atrevido llamando en frío. Igualito que ella. Cuando por fin consigo hablar con ella me cita en un lugar concurrido y de tarde, estamos a pocos días de Navidad y tengo una cena de empresa, pero no quiero esperar más a que me cuente qué es lo que quiere ofrecerme.<br /><br />Bueno, pues lo que quiere ofrecerme es un monólogo de dos horas en los que habla y habla sin parar sobre su vida y milagros. Que si ella por aquí que si ella por allá. Al final, viendo que se nos echa la hora encima, le digo que bueno, que cuál es la proposición indecente (coño, ya!). Y en cosa de 5 minutos remata la oferta. Apareceré en un programa una vez a la semana hablando de música, la que yo quiera, y pondré 4 fragmentos que comentaré junto a ella. Unos 20 minutos en total. La amenazo con poner a Bisbal.<br /><br />Como es normal me encanta la idea, podéis imaginar. Me gusta la música y me gusta la radio, así que todo perfecto, pero extrañan ya desde el primer día algunas cosas. Esa especie de amistad tan rápida que se va forjando entre nosotros (de las cosas rápidas siempre desconfío), que casi no le preste tiempo a hablar de trabajo y que sin haberme conocido ni oído mi voz pueda ofrecerme un trabajo así. Dice que tengo una voz masculina y muy radiofónica y que lo haré bien seguro. Me alegra esa confianza que tiene en mí. No sé, pienso que deben ser las gentes de la radio que son así.<br /><br />Antoñita es gorda, y no lo digo (sólo) yo. Ella es la primera en decirlo y yo no quiero hacer sangre con el tema, pero es un rato gorda. Ahora ella dice que está bien pero que antes era peor. No me la quiero ni imaginar. En fin, ella me habla como si fuéramos de la misma edad con "nosotros", "los de nuestra generación" y cosas así. Yo tengo 35 y ella 40, pero si me preguntan pondría la mano en el fuego por que tiene 45. Me pregunta, como quien no quiere la cosa, que si tengo 37 ó 38 años. Como hablamos por teléfono tapo el micro y me meo de la risa. Quiere acercar nuestras edades, pero el problema es que ella aparenta más de 40 y yo menos de 35, así que mientras río pienso que lo tiene jodido la gorda.<br /><br />Como podéis imaginar lo primero que le pregunto, porque aún no me creo mi suerte, es por qué yo. Habiendo como hay gente por ahí que sabe un huevo y parte del otro, qué tengo yo que no tengan otros, sobre todo porque ella me conoce del blog y de haber mantenido unos cuantos correos. Ella lo tiene claro, o lo parece, quiere alguien que no se deba a la industria y que le guste la música por placer y no por trabajo. Quiere aire fresco. Y pasados estos meses pienso que además quería sangre fresca.<br /><br />La cuestión es que desde que salgo del bar ya no paro de hacer mezclas de 4 canciones, para el primer programa, para el segundo, abriré con ésto, con lo otro. Llego a casa tras la cena y miro mis casi 1000 cds y se me empieza a ir la imaginación. Voy a ser el nuevo Joaquin Luqui; un, dos, tres, tú y yo lo sabíamos. Al día siguiente llamo a mis padres y les cuento, llamo a amigos y les cuento, todo el mundo lo sabe, tengo una oferta para colaborar en un programa de radio, y no en uno cualquiera, sino en uno para toda España y parte del mundo. Brutal.<br /><br />No pasa mucho tiempo hasta que recibo su primera llamada. Dice de vernos otra tarde para ponerme al día de los avances y así tomar algo, que no se encuentra gente como yo cada día; ahora sé que lo decía por lo tonto que he sido. La siguiente semana me llama todos los días entre el lunes y el jueves. Supuestamente hay que convencer a tres jefes. Los dos primeros tienen que ser fáciles de convencer, unos facilones, vamos; pero el tercero, ay el tercero, un super jefazo al que ella llama ElHijoPuta, iba a ser el más complicado y, a la postre, el que iba a ser su mejor excusa.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-5618175128339706954?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-73284714016802230952009-03-30T21:33:00.008+02:002009-03-31T09:56:15.201+02:00Las Increíbles Aventuras de Antoñita la Fantástica I<div style="text-align: justify;">Éste es el post que debería haber escrito hace meses, es el post que he ido dejando pensando que quizás si esperaba un poco, al próximo lunes, la próxima semana, el próximo mes, quizás ya no haría falta escribirlo, pero ni mucho menos, han pasado todos esos lunes, todas esas semanas y muchos, demasiados meses, como para seguir esperando a que se obre el milagro. Lo que acontinuación relato es tan real como increíble, así que ya no puedo dejar pasar ni un día más.<br /><br />Y es que ya va siendo hora de que os cuente mi relación con Antoñita la Fantástica, una persona que me ha tenido en vilo durante algunos (muchos) meses con un supuesto ofrecimiento para colaborar en la radio con ella; aunque, dicho sea de paso, ya me dejó de quitar el sueño hace bastante. Y lo cuento ahora básicamente porque ella ya dejó de leer este blog hace bastante y porque me tiene tan harto que sé que nunca tendré la oportunidad que me prometió.<br /><br />Nos conocimos casi por casualidad, o mejor dicho, por pura casualidad. Es noviembre de 2007 justo cuando llega a Barcelona uno de mis músicos favoritos para dar un concierto. Como siempre que hay un concierto de esas características, busco en la prensa críticas y reseñas de entendidos que hablen sobre lo que han visto y oído sobre el escenario para hacerme a la idea de qué les ha parecido a los demás la actuación. Entro en Google, busco al músico y me sale su nombre.<br /><br />En un diario de tirada nacional tiene un blog en el que esa semana habla de ese músico. Leo con interés unas palabras de alguien que no parece ser una especialista en música, si no simplemente una fan, como yo, de ese artista. Y aunque nunca acostumbro a hacerlo, le dejo un comentario en su entrada del blog. Ahí queda el asunto hasta que horas después, ya no recuerdo si muchas o pocas (ha pasado demasiado tiempo), recibo un correo suyo agradeciéndome el interés por su blog.<br /><br />Pienso que es un detalle que alguien de ese nivel me dedique unas palabras de agradecimiento, así que le devuelvo el correo dándole las gracias por responderme y diciéndole que si tiene algún tiempo que entre en mis Crónicas de Metrópolis. Y tengo que decir que no sólo lee mi blog si no que lo devora, lo lee todo y me escribe por todo. Cualquier excusa es buena para escribirme y contarme sobre ésto y aquello. Normalmente suele ser música el centro de nuestros correos, pero poco a poco el ese centro se desplaza hacia puntos más personales.<br /><br />Está encendida, alucinando con las cosas que lee, vee y escucha y se destapa totalmente: además de trabajar en el periódico de tirada nacional, también lo hace en una emisora radio a nivel estatal y hace apariciones esporádicas como contertulia en varios canales de televisión. Ahí ya me quedo de piedra al saber que se mueve en todos los estratos del mundo de la comunicación.<br /><br />En sus correos veo algunas faltas de ortografía un tanto graves y pienso que con las prisas de una profesión así no se habrá parado a mirar esos pequeños errores del lenguaje escrito. Todos cometemos faltas al escribir, y yo el primero, pero alguien que se dedica a los medios de comunicación y come gracias a ellos no debería jactarse de escribir sin una sola falta de ortografía cuando hace, y un huevo. Eso es feo.<br /><br />10 días después de nuestra primera comunicación me pregunta directamente a qué dedico mi tiempo libre. Pienso que esa persona puede ser un buen contacto, así que respondo cosas que son medio personales pero que tampoco me importa que las sepa. Nos contamos cosas de nuestras respectivas vidas en un tono amable y cada vez más personal y amistoso hasta que un día abro mi mail y me encuentro un correo que me quita el hipo y lo que no es el hipo.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-7328471401680223095?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-8289673340616240282009-03-18T23:44:00.002+01:002009-03-18T23:46:32.180+01:00Y Yo Soy Astronauta<div style="text-align: justify;">Y es que no podía ser de otra forma. La película ésta tenía que acabar así, el guión estaba escrito y sólo faltaba escoger a los personajes y filmar las escenas principales. Y así que el tema ha acabado a hostia limpia, suma y sigue. Tanto por la mañana como por la tarde los maderos le han dado al bíceps y han repartido estopa por media ciudad a todo el que fuera sospechoso de tener piojos en el pelo.<br /><br />Primero ha sido en la Universidad de Barcelona, en su precioso edificio central de al Gran Vía de les Corts Catalanes, luego en el también precioso Palau Robert, y finalmente en pleno centro de la ciudad, lugar en el que la policía se ha tenido que emplear a fondo y en donde han tenido que sudar sus primeras gotas del año. Se les veía con ganas.<br /><br />Y es que está muy bien hacer manifestaciones, quejarse por esto y por aquello, acordarse de la familia del alcalde, pero lo que no se puede es comportarse como animales, y cuando uno lo hace y no atiende a razones entonces tienen que venir unos señores muy malos a hacerte entender las cosas a la fuerza. Como a niños de teta, vamos. Y eso es lo que esta mañana ha hecho la policía cuando milagrosamente se les ha dado permiso para desalojar a los "estudiantes" que pernoctaban en la universidad desde hacía meses.<br /><br />La piara en cuestión habitaba las dependecias universitarias con todo lo que ello conlleva, Suciedad, olores, ruidos, etc... Podéis imaginar cómo tenían el lugar los angelitos. Con el beneplácito del rector, que es de los que se la coge con papel de fumar y es de los del qué dirán si los saco de aquí a patas que me quedo sin chollo, los jóvenes "estudiantes" se han tirado semanas y semanas en la universidad protestando contra el nuevo plan Bolonia de universidades.<br /><br />Y como somos así de buenos, y en este país ni Dios se atreve coger el toro por los cuernos porque le llaman facha a las primeras de cambio, les hemos permitido que tuvieran una de las universidades más bonitas de Catalunya hecha una auténtica pocilga y convirtiéndola en una vergüenza. Nene, si quieres te manifiestas, pero no me seas guarro. Y como les han desalojado por la mañana, por la tarde se han ido de manifestación al centro, ale, si total no tienen nada más que hacer.<br /><br />Cargas indiscriminadas dicen ya los diarios, tócate los huevos. Y mañana ya lo veo, pondrán a la policía de vuelta y media, que eso queda muy progre. Uy, pobres chicos cómo les han zurrado, dirán los medios. Los políticos, mientras, esconderán el bulto y nadie saldrá a dar la cara y a poner un par de pelotas sobre la mesa diciendo esta boca es mía y a la policía la envié yo porque una cosa es una cosa y la otra es otra, y ya no se podía tener más tiempo a los "estudiantes" convirtiendo aquel lugar en un estercolero.<br /><br />De momento hoy ya ha salido alguno tímidamente casi pidiendo perdón por haber tenido que enviar a la policía a sacar a los pobres chicos de su resort. Momento en el cual algunos periodistas han recibido alguna golpecito por parte de la policía, porque claro, una cosa es ser periodista, pero idiota no se puede ser. Si te pones en medio de la policía y la chusma para sacar la foto de la primera carga policial contra los "estudiantes" entonces tienes el riesgo de que te confundan y te corran a gorrazos a ti también, porque cuando la madera pega, no mira ni dónde ni pregunta a quién.<br /><br />En fin, que viendo las imágenes de la manifestación de esta tarde en el centro, y viendo la cantidad de piojos por metro cuadrado que había en ella, me estaba preguntando yo cuántos de esos sabe si quiera leer y, de esos, cuántos realmente serán universitarios de profesión. No sé en las otras, pero tíos de los que he visto en las imágenes no los vi nunca en mi universidad, por lo que me da a mí que si todos esos eran estudiantes universitarios yo soy astronauta.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane</div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-828967334061624028?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-80410129900033343732009-03-02T23:50:00.004+01:002009-03-03T00:48:09.397+01:00500 Pesetas<div style="text-align: justify;"> <b><span style="font-size:100%;"></span></b>Estupefacta se quedó al oír el precio. Tenía las manos gastadas, duras y ásperas de una vida complicada que seguramente recordaba bien cuando cogió aquel paquete de verduras. Lo miró y preguntó el precio. 2,99 euros le dijo la dependienta. Sus ojos miraron queriendo traducir, pasar de esos malditos euros a sus queridas pesetas, con ellas sí se entendía, pero con aquella nueva moneda no había manera. ¿Y por qué tenía que hacerlo? ya era mayor, no valía la pena, pensó.<br /><br />Tardó en hacer la cuenta porque su cabeza ya no iba a la velocidad que acostumbraba cuando era joven, entonces calculaba a toda velocidad y pocos números se le resistían.Cuando por fin resolvió el acertijo sus ojos recordaron y su mente lo vio claro. 500 de las antiguas pesetas por un puñado de verduras que ya venían cortadas. No lo quiero, le dijo a la dependienta mientras pagaba el resto de la compra. Vamos hombre, 500 pesetas por un paquete de verduras, dijo ya saliendo indignada de la tienda y camino de casa pensando en lo que había cambiado todo aquello.<br /><br />Antes, cuando ella era niña, con 500 pesetas podía comprar verduras para todo un mes, ahora en cambio no más que un pequeño paquete de aquellas, todas ellas muy verdes, preciosas y muy bien cortadas, pero sin el sabor de antes. Aquel sabor que entraba por la boca y lo sentías real, el de ahora, pensó, es producto de la tecnología, ya no saben a nada, se dijo. Y siguió caminando en dirección a casa dándole vueltas al asunto.<br /><br />Todavía recordaba a su madre y a su abuela llegar juntas del mercado con el carro cargado de frutas y verduras cuando ella era aún una cría. Se acercaba a él y miraba justo por encima del carro para observar todos los colores y matices de la compra de aquel día. El verde y el rojo de las verduras se mezclaban con el amarillo y el naranja de las frutas y todo se fundía en un sin fin de tonalidades que a ella le parecían mágicas.<br /><br />Su abuela, por costumbre, era la que sacaba las verduras del carro y seleccionaba las mejores y más bonitas para hacer el caldo. Cuando ella estaba allá siempre le daba a escoger la que más le gustara y esa se salvaba de ser cocinada. La veía con claridad y casi podía oler e imaginar el lugar del que venían aquellas hortalizas. Su abuela se las acercaba y ella las olía con fuerza, como queriendo viajar hasta aquel lugar.<br /><br />Todavía se acordaba de la primera vez que su madre la había llevado al mercado de La Boquería, en plena Rambla de Barcelona. Recordaba la cara de asombro y la sensación que sintió al llegar a aquel lugar. Para ella había sido toda una sorpresa descubrir de dónde venían todas aquellas hortalizas que traían a casa. Siempre pensó que las traían del campo, así que ver aquel lugar en medio de la ciudad la dejó totalmente sorprendida. Los gritos de las dependientas, la cantidad gente comprando, todo le pareció increíble.<br /><br />Los productos formaban mosaicos de colores y olores que iban realzando los lugares por los que pasaba con los ojos todavía abiertos como platos. Sentía que estaba descubriendo algo maravilloso, algo que estaba escondido en medio de la ciudad y que su madre y su abuela ya conocían, y ahora le revelaban el secreto a ella. Se dejó embriagar por los aromas que le llegaban de todas partes y sintió que aquel lugar era maravilloso.<br /><br />Ahora, camino de casa, pensaba en cómo había cambiado todo desde que ella era una niña y entró por primera vez en aquel mercado. Todavía se le aceleraba el corazón cuando entraba en él y la seguía dejando atónita cada vez que veía todo el género bien ordenado y seleccionado. Si su madre viera cómo había cambiado todo no lo podría creer. Pero su madre era de otra época, pensó, y, tras andar unos pocos pasos, llegó a la conclusión de que incluso ella misma era ya de otra época. Bah, 500 pesetas, pensó.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-8041012990003334373?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-19147891901627427082009-02-26T22:34:00.007+01:002009-02-26T22:57:03.268+01:00En Manos de un Hijo de la Gran Puta<div style="text-align: justify;">Has dejado pasar una gran ocasión y con ello me has decepcionado, pero lo peor es que no sólo me has decepcionado a mí, has decepcionado a miles de mujeres, muchas de ellas muy jóvenes, que esperaban mucho de ti, que te veían como un ídolo, un ejemplo a seguir. Veían una mujer moderna, libre, con dinero, que sabía lo que quería y que su vida era como un cuento de hadas: viajes, fiestas, los mejores coches, las mejores casas, los chicos más guapos.<br /><br />Sé que no era fácil, que te iba a ser difícil dejarle ahora que estabais tan bien y erais los más guapos de la clase, pero pensaba que alguien como tú no cometería el error que antes cometieron otras, pensaba que tenías agallas y que serías diferente a todas, que tenías un par de cojones, y a pesar de ser esa mujer tan bella de tez morena y aspecto tan frágil que veo en la televisión, cogerías al toro por los cuernos y le dirías que contigo no se juega, y menos a esos juegos. Pensaba que le dirías que eres una mujer de verdad, de los pies a la cabeza.<br /><br />Pero no, no digas nada, porque ya sé qué me vas a decir, conozco las palabras. Ya las oí antes entre sollozos, siempre mezcladas con las lágrimas de la impotencia y el dolor. Sé que me dirás que le quieres, con locura incluso, que le necesitas a tu lado, que no puedes ni sabes vivir sin él, y que en realidad él te quiere y que fue un error, porque él no quería golpearte pero estaba nervioso, que él en realidad te quiere, porque nunca nadie te ha mirado como él lo hacía.<br /><br />Y yo te diré que sí, que vale, que todo eso está muy bien, pero que si le permites eso, si te rebajas hasta ese extremo, le venderás tu orgullo al precio más barato al que nunca nadie te lo compró. Y no podrás volver a ser tú misma, escapar a esa pesadilla hecha realidad, porque siempre te perseguirá en la memoria que él un día te levantó la mano y tú se lo consentiste. Sabes que él en realidad no te quiere, porque si te quisiera de verdad, nunca te hubiera humillado de esa manera delante de todos. El amor no vale ese precio.<br /><br />Deberías haber tenido valor, haberle dicho que le quieres pero que te quieres más a ti misma. Haberle dicho que sabes que si siguieras con él lo volvería a hacer, una tarde, un día lluvioso, una mañana de invierno, en cualquier momento se repetiría la escena. Ayer quizás fue por algo "importante" pero la próxima, porque sabes que la habrá, será por una tontería, por algo sin sentido y lo volverá hacer, porque ya habrá cruzado la línea y no le habrás parado cuando debías, y entonces será demasiado tarde y el dolor será mayor.<br /><br />No sólo te dolerá la cara, o el costado, o una costilla, te dolerá el alma, y ella no curará con faciliad. No te perdonarás haber sido tan cobarde y no haber tenido la fuerza de decirle ahí te quedas tío, no te quiero en mi vida, vete con otra y déjame seguir mi camino, quiero ser feliz y lo voy a ser sin ti. Te dolerá haber tenido miedo de seguir sola y haber preferido estar con ese tipo que ni es un hombre ni es nada, porque los hombres, los de verdad, no golpean a la mujer que quieren.<br /><br />Me entristece que al final hayas demostrado ser como todas las otras que sin tener tu dinero y tus posibilidades no pudieron salir corriendo sin mirar atrás, porque no tenían otro remedio, y porque no tenían ni dónde ir ni quién las ayudara. En cambio tú sí podías, y hubieras sido un ejemplo, pero te faltó lo más importante, la valentía y la educación de decirle hasta aquí. Por eso, cuando ahora veo tu foto en la prensa y leo un poco más abajo te digo que tampoco me has sorprendio, y pienso que a pesar de tu dinero, de tus lujos materiales y de tu vida de muñeca Barbie, al final eres como todas las demás que han pasado por tu misma situación: una pobre desgraciada en manos de un hijo de la gran puta.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-1914789190162742708?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-9460668551982922382009-02-23T20:40:00.002+01:002009-02-23T20:42:56.228+01:00Rojos Con Estatuilla<div style="text-align: justify;">Hay que joderse, lo contenta que se nos ha puesto la P más famosa que tenemos en España y parte del extranjero cuando la joven que abría el sobre ha dicho eso de <i>P, te ha tocao, hija</i>. Así, sin más le han soltado un Oscar de esos que pesan un huevo por el papel de loca histérica lunática que encarna en la (peor) película de mi admirado Woody Allen: <i>Vicky,Cristina, Barcelona</i>. La moza ha subido al escenario sin caerse (cosa difícil con ese vestido) y, en medio del frenesí y con una lágrima resbalando por la mejilla, se ha dirigido al respetable en inglés de Alcobendas. Qué tía nuestra P.<br /><br />Tengo que decir que P y familia me la traen bastante floja, incluido a su novio si es que todavía lo es, cosa que también me da bastante igual. O sea, que no son santos de mi devoción precisamente. Si gana, ole porque es española, y si no, pues no ole y a seguir por los USA que ya te caerá algo. Pero vamos, quesin una familia que no me quitan mucho el sueño teniendo en cuenta el estiramiento de cuello que suelen llevar en esa casa.<br /><br />Lo que sí me resulta de lo más curioso es ver como todos nuestros rojos de profesión, los de chaqueta de pana, rinden esta clase pleitesía al poder del dólar yanki cuando se encuentran en la tierra de las hamburguesas y los hot dogs (que por cierto allí son bastante malos). En cambio, cuando regresan de vuelta al pueblo, cuando vuelven al sitio en el que todos les entendemos y se reencuentran con los rojos de aquí, que nada tienen que ver con los de allí, entonces hay que verlos cómo cambian y lo chulitos que se nos ponen los jodíos.<br /><br />No se parecen ni por asomo a aquellos figurines que en Estados Unidos hablan de la unidad del mundo y del lenguaje universal que es el cine como arte, y luego aquí mentan a la madre de los americanos por invadir y vilipendiar a unos y a otros en cuanto les ponen un micrófono delante, pero salen perdiendo el culo (y alguna hasta las bragas) cuando Fulanito Smith o Menganito Coltrane les llaman para hacer una película a medio camino del glamour de New York o las vacas de Nebraska. Ah, sí, ideales los que quieras, pero de gilipollas ni un pelo.<br /><br />Todavía recuerdo al gran Almodóvar en plena entrega de los Goya hablando de la guerra de Irak y cagándose en todo el que se moviera y que malos son en USA, pero bajando las orejitas y mirando hacia otra parte cuando salió al escenario del Kodak Theater de Los Angeles a recoger su estatuilla. Allí ni guerra ni leches, allí <i>zenqius</i>, <i>verigüeles</i> y vírgenes del Santo Remedio los que quieras pero guerras pocas, no me vayan a joder estos gringos incultos y para tocarme lo que no me suena vayan a dejar de ver una de mis pelis. Hasta ahí podíamos llegar.<br /><br />Tampoco me puedo olvidar de Bardem, ese gran actor que fue precedido por toda una familila de rojos de carné, militancia y devoción, el cual se pasó por el arco del triunfo ideales y frases varias yendo a buscar su premio para honor y gloria de su familia y para no quedar mal delante de los americanos, que nunca se sabe de qué teta acabará mamando uno el día de mañana, así que vamos a darle lustre y a hacerle la pelota, porque oiga usted, nunca se sabe.<br /><br />Y ya veis, todos ellos muy rojos y muy progres, <i>o sea</i>, de los del rollo <i>que malos son los yankis estos</i>, pero todos corriendo como pollos sin cabeza y perdiendo el culo, primero para rodar cualquier mierda en Hollywood, que eso da un huevo de pasta, y luego, con sus mejores galas, para ir a recoger los premios que los malvados americanos les entregan por un trabajo bien hecho y de calidad. Y así, poder echar unas lágrimas y acordarse cada uno de los suyos y de que, como ya empieza a ser norma, ahí va otro rojo más con su estatuilla.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-946066855198292238?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-833477676885152252009-02-12T03:52:00.006+01:002009-02-12T17:38:59.068+01:00Metrópolis en Tapa Dura<div style="text-align: justify;">Sí, hubiera sido el regalo perfecto, el que todos hubieran querido hacer a aquellos a los que llegadas las señaladas fechas de la Navidad, no saben qué regalar y se decantan por el clásico libro. Seguro que se hubiera agotado de las estanterías de las librerías si la editorial lo hubiera tenido listo para entonces. Pero no pudo ser, así que el momento ha llegado ahora. Y anda que no hubierais quedado bien regalando una copia en tapa dura de Metrópolis a vuestros seres más queridos.<br /><br />Y es que parece que ya estoy más cerca de hacer todas esas cosas que se suponen que uno tiene que hacer en la vida. Porque dicen que no puede uno bajarse del tren sin haber escrito un libro, sin haber plantado un árbol y sin haber tenido un hijo. La segunda hace ya años que la taché de mi lista cuando plantamos varios árboles en la casa que teníamos en la montaña. La tercera, que yo sepa, está todavía por realizar.<br /></div><div style="text-align: justify;"><br />Y como podéis imaginar la cosa va sobre la primera de las tres: escribir un libro. Aunque ya lo he intentado algunas veces, creo que no seré capaz (por el momento) de escribir un libro al estilo tradicional. O sea, un relato largo y además interesante a la vez. Tengo la sensación de que eso va a ser realmente difícil, por eso, y por si se confirma que mis capacidades, si es que las tengo, no van a exceder del simple relato corto o columna satiro-cómica, me he decidido a juntar todo lo que he escrito en este blog en un libro.<br /><br />Están todos y cada uno de los artículos, los relatos y las crónicas de mis viajes de estos dos últimos años, ahí es nada. Son casi 400 páginas de historias, de anécdotas y de las cosas que he hecho durante todo este tiempo, bien arregladitas y revisadas para encajar a la perfección en el libro. Sí, quizás alguien dirá que esto no es escribir un libro, y quizás le daré la razón, pero también le diré que, de momento, es todo lo que sé/puedo hacer.<br /><br /><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.lulu.com/content/5530925"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 141px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ANJuv0kf-sc/SZOPRr_91PI/AAAAAAAAH5w/XIrniv2s-3s/s200/Portada+Metropolis.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301738720376771826" border="0" /></a><br />Y así, todo bien puestecito y enviado a imprimir a una empresa que se dedica a imprimir libros por encargo, ha dado como resultado Las Crónicas de Metrópolis en tapa dura en una edición que ya tengo en mis manos y que, al menos a la vista, está más que bien. Eso sí, mantiene el mismo aspecto austero que el blog ha mostrado durante todo este tiempo.<br /><br />Si alguno/a en un momento de locura, enajenación mental transitoria o pérdida de papeles sin justificación se decide a pedir una copia de todas mis líneas, puede hacerlo desde esta dirección:<br /><br /><a title="Las Crónicas en Tapa Dura" target="_blank" href="http://www.lulu.com/content/5530925" id="ve4v">Las Crónicas en Tapa Dura</a><br /><br />Para este año 2009 no preveo vender más de 2 copias (con suerte), pero para el 2010 ya la cosa creo que irá a mejor y lanzaré una edición de 3. La tirada inicial ha sido de nada menos que un ejemplar, más que nada por aquello de ver qué tal queda y la calidad de la encuadernación, y lo cierto es que me ha dejado muy contento. Si no fuera por lo que hay escrito dentro, se diría que parece un libro y todo.<br /><br />Y qué mejor que usar el internete para promocionar, por llamarlo de alguna manera este trabajo de dos años. Sería como lo que hacen los artistas (o como se llamen) cuando presentan sus últimas novedades en programas y prensa varia. Ellos van de aquí para allá dando el coñazo con sus últimos trabajos, así que yo, sin hacer lo mismo, sí voy a hacerme autopropaganda, que quizás sea feo, pero funciona.<br /><br />Así pues, os recomiendo que compréis la edición en tapa dura de Las Crónicas de Metrópolis porque incluye un prólogo inédito (pues vaya cosa, ¿no?) sobre Metrópolis y porque además me gano unos dineritos, que en los tiempos de crisis que corren pues no vienen nada mal. Y es que, a parte de todo, en esas páginas está el resultado de dos años de palabras juntadas en una edición en tapa dura que nada tiene que envidiar a los mejores bestsellers del momento, ni que sea por la encuadernación.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-83347767688515225?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-53686380876029661072009-02-05T03:22:00.002+01:002009-02-05T03:30:37.547+01:00Viejas Cuestiones, Mismos Resultados<div style="text-align: justify;">Hay clásicos que nunca pasarán de moda. Esos latigillos, esas frases míticas que no por repetidas son menos sorprendentes. Siempre han existido dos maneras "originales" de meter la puntita, de romper el hielo con un/a extraño/a cuando uno ha querido sacar la caña y echarse a pescar al río. El <i>¿eres de aquí?</i> y el <i>¿estudias o trabajas?</i> son las grandes frases del mundo del ligoteo barato. Y como son tan míticas uno sigue viendo que la gente prueba con ellas, para qué modernizarse.<br /><br />Yo pensaba que ya no se usaban los clásicos populares para abrir el frasco, pero parece que sigue siendo la primera opción cuando uno quiere arrimarse a otro para arrambar cebolleta fresca. Y como algún lector avispado habrá, o igual no, ya se habrá dado cuenta que a fue a un servidor al que le entraron <i>a matar</i>, al que le llevaron al ruedo, con una de esas joyitas de nuestro idioma. Ahí es nada.<br /><br />Andaba yo esta semana en la sauna del Four Seasons de Miami relajándome como merezco y abriendo mis poros como sólo 70ºC saben hacer cuando un tipo, alto, gordo, rudo y con barba, o sea, un Teddy Bear en toda regla, se sentó en mi ángulo de visión en aquella pequeña habitación llena de vapor de agua y un calor de mejor ni te muevas, con la peor de las intenciones. Aquel bandido quería ponerme a <i>four</i> patas mirando todas las <i>seasons</i> del hotel.<br /><br />Ahí estaba yo sentado como un pajarillo en nido ajeno, acurrucado y pensando en mi pajarilla cuando noté, por el rabillo del ojo, que Teddy no me quitaba la vista de encima. Es una de esas situaciones que uno no sabe si lleva algo en la cara colgando y verde, pero cuando notas que las miraditas son continuas y que a la cara precisamente, el tío guarro, no mira, entonces empiezas a pensar que hay gato encerrado y en aquel caso medio cocido.<br /><br />Que un tío me mire, gusto no me da, pero si encima es un tío que tapa sus chichas peludas con una triste toallita que con suerte le cubre 2 michelines pues me ya me contaréis. La situación, lejos de ser <i>eróticofestiva</i>, fue más bien <i>eróticodepresiva</i>. Yo notaba sus miraditas constantemente, por lo que me fui poniendo nervioso hasta el punto de faltarme el canto de un centavo para decirle si pasaba algo, hombre ya.<br /><br />Así que entre que sale James, entra Peter y se va John nos quedamos sólo Teddy Bear y un servidor, y como iba más caliente que una moto el <i>hijoputa</i>, sin más ni más y sin venir a cuento, porque en la sauna no se habla, que eso lo saben hasta en Senegal, me suelta: <i>¿are you from here? ¿eres de aquí?</i>. Ahí, con traducción simultanea, por si soy de Murcia, no vaya a ser que no me entere bien y pierda una presa.<br /><br />Y yo, todavía flipando le digo que no, que no soy de aquí, que soy español, y me quedo callado como un puta a ver por dónde dispara Teddy esta vez. Y el muy golosón me lanza otro dardo envenedado con su amor y me dice que cuántos años tengo. Coño, me digo, éste va a por todas y quiere meterme de todo menos miedo. La tensión se cortaba en el ambiente y el tipo sudaba de imaginarse el partido de frontón que se creía que iba a jugar con mi culito virginal.<br /><br />Acto seguido saca todo el arsenal disponible y me pregunta edad, que si estoy en el hotel y que si vengo mucho a los <i>mayamis</i>. A mí, casi escapándoseme la risa le digo que sí a todo y me quedo callado de nuevo. Yo esperaba que en cualquier momento me dijera si quería que nos amásemos allí mismo en caliente o mejor nos dábamos el número de habitación y ya en seco nos hacíamos diabluras. Pero ya no le di tiempo y aprovechando que otro fornido macho entró en la sala salí disparado como alma que lleva el diablo.<br /><br />Y es que yo sé que mi cuerpo es como una golosina, como un dulce en el camino o incluso como una Coca Cola helada en medio del calor del desierto para un hombre como Teddy, pero es que a mí los tíos gordos, peludos y con poca ropa me dan bastante mal rollo, no por nada, pero tienen demasiadas cosas colgando que no me gustan. Al menos, digo yo, si el tío quería darme mi merecido, podría haber sido un poco más original, que no hubiera sacado nada igualmente, pero anda que no nos hubiéramos reído Teddy yo.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-5368638087602966107?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-8970210155010183472.post-963150874335123002009-02-02T21:34:00.003+01:002009-02-02T21:45:26.877+01:00El Día Que Volví a Ver a Caramono<div style="text-align: justify;">Aunque a veces (no) me quedo traspuesto como los abueletes en el autobús de vuelta a casa, tengo que decir que lo que relato a continuación es rigurosamente cierto y vivido en primera persona del singular, o sea, yo. Eran eso de las 7 de la tarde, la hora de mi bajón diario debido al traqueteo constante y sontante del autobús que me lleva a casa tras una larga y dura jornada laboral. Normalmente nunca pasa nada digno de mención, a excepción de la semana pasada, cuando entre un estado de medio consciencia y medio hipnosis volví a ver cerca de mí a la mujer más enigmática del mundo: Caramono.<br /><br />La historia entre esa mujer de belleza robada y atlética figura viene de lejos, más o menos allá por 1996. No hay más que verme por aquel entonces, apenas superaba la veintena por lo que mis carnes todavía no colgaban en exceso y me permitían extravagantes ejercicios atléticos como los que acostumbraba a realizar con Caramono. Mano a mano y a cara de perro. La conocí, o mejor dicho, la encontré, en el tramo de camino que hay entre la estación de tren y mi universidad, lugar donde la mezcla de personas es tan variopinta como extraña, y en donde Caramono encajaba a las mil maravillas. Era water, my friend.<br /><br />Para que os pongáis en situación: Invierno de 1996, un frío que de no te menees, no son ni las 8 de la mañana, salgo del tren somnoliento (porque también tengo bajones en los trenes) y a pocos metros la veo ya preparada, con su cartera verde, cuadrada ella (la cartera), moviéndose al ritmo de su gracioso andar, bigote al viento y pelo grasiento, nada le hace pensar que hay alguien tras ella, alguien que sigue sus pasos con ganas de guerra.<br /><br />Caramono, que será mona, pero que de tonta no tiene ni un pelo, mira por el retrovisor para que nadie la sobrepase en su carrera hacia el aula. Justo en ese preciso instante me ve aparecer por su retaguardia y entonces se sujeta los machos, se sube los calcetines blancos, se atusa el bigote y se lanza a la desesperada hacia la clase a una velocidad cercana a la de la luz. Cuando yo veo que ella acelera yo hago lo propio, y ella ve mi velocidad y la sube 2 km/h más, los veo y subo 1 más, y así continuamos hasta que uno de los dos da su brazo torcer. Y así (casi) cada día del año. Hubiera podido ir a las olimpiadas.<br /><br />Y es curioso, pero nunca medié palabra con Caramono. A pesar de tanta carrera hacia ninguna parte con esa mujer de pelo en pecho nunca hablamos ni comentamos la jugada, no hacía falta, la verdad. Siendo suave y generoso, podría decir sin miedo a equivocarme que Caramono era fea, tenía un culo de prisión incondicional sin fianza y con retirada de pasaporte por riesgo de fuga, y un bigotillo tan masculino como antilujurioso que arreglaba una cara que, como ya supondréis, era bastante parecida a la del animal más mono de la selva.<br /><br />Y no hubiera sido un gran problema ver a Caramono si no fuera porque vi como se apoyaba y, lo que es peor, se besaba y restregaba con su marido/novio/pareja/amante. Me igmagino, por descarte, que sería su novio o como mucho, y tirando a la locura, su marido. Lo de amante, la verdad, ni lo contemplo. Si uno tiene una amante se la busca que esté buena y no que coma bananas. De ser la amante no quiero ni saber cómo debe ser su señora esposa.<br /><br />Tengo claro que caramono no firmó en su día ningún pacto con el diablo, porque de haberlo hecho el bueno de Satanás se pasó tres pueblos y se la metió doblada. La engañó como a una china, porque si ya era fea de jovencita, ahora el tiempo ha hecho estragos en su cara, que no en su bigote ramplón. Ahí seguía con todo y cada uno de sus pelillos, lo q me lleva a pensar que el señor de Caramono o es ciego o tiene tela, además de un gusto exquisito.<br /><br />En fin, que esta es la historia de lo que sucedió entre Caramono y un servidor y de nuestro reencuentro en un autobús cualquiera, de un día de invierno cualquiera,y en una ciudad cualquiera. Tengo que decir, aunque alguno no lo crea, que porque tenía prisa, que si no, me bajo en la parada que sea y me pego una carrera para comprobar quién, 13 años después, se mantiene más en forma. La cuestión es que desde que volví a ver a Caramono no me la puedo quitar de la cabeza.<br /><br /><br /><br />J. Coltrane<br /></div><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8970210155010183472-96315087433512300?l=cronicasmetropolis.blogspot.com'/></div>J. Coltranehttp://www.blogger.com/profile/14378712765904227599noreply@blogger.com0